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  • Duro, tupido y lento

    Duro, tupido y lento

    Esta es la actualidad de los servicios de salud en Tabasco y creo que en muchas entidades vivimos una realidad terrible en los servicios de salud. A veces, los esfuerzos que hace nuestro gobierno por mejorarlos parecen insuficientes, pero el abandono en que se encontraban todas las instalaciones de salud desde la presidencia de Miguel de la Madrid Hurtado, hasta la llegada de Andrés Manuel López Obrador y en general todo el sistema de salud, petroleras, de la red eléctrica de este país era ya insostenible. 

    Quiero referirme principalmente a hospitales muy antiguos, viejos, obsoletos, con equipos descompuestos o que se descomponían permanentemente y a la no modernización de los equipos más que en la medicina privada, a la falta de muchísimos servicios, a la carencia enorme de especialistas, de consultorios de espacios de atención, lo que derivó en un sistema de salud totalmente saturado que seguimos padeciendo.

    El caso tabasqueño que conozco perfectamente porque he sido sujeto de este sistema está profundamente saturado al grado de que, solo en Villahermosa ya se hace necesario otro hospital para evitar la saturación del hospital general de zona del Seguro Social y de los otros hospitales del IMSS Bienestar, ISSET e ISSSTE que ya son insuficientes.

    Hace algunos meses en la Mañanera del Pueblo, en la que por cierto el pueblo no puede participar, se anunció la compra de un montón de equipos para el IMSS y para el IMSS bienestar, entre ellos destacaba un acelerador de partículas para tratamiento de cáncer para el hospital Juan Graham Casasus, mismo que supuestamente estaría instalado y en funciones a partir de mayo. Escribo el 25 de mayo y hasta el día de hoy no hay todavía ningún equipo instalado en ningún hospital que pueda servir para radioterapia a pacientes de cáncer y éstos siguen teniendo que ser enviados a la UMAE de Mérida, que ya también está saturada.

    En mi opinión como usuario de los servicios de salud, como Ciudadano y como trabajador jubilado, la no obtención de un servicio de salud adecuado, oportuno rápido y eficiente pone en riesgo mi vida, igual que la de muchísimas personas, debo mencionar que los médicos, el personal de Atención a Derechohabientes, el Delegado Estatal del IMSS aquí en Tabasco, Dr. José David Orgaz Fernández, son gente que se afana profundamente, que se compromete, que trabaja con toda su energía e incluso fuera de sus horarios para ayudar a los pacientes y en la medida de lo posible, aliviar los problemas que hay pero sus esfuerzos se vuelven insuficientes por las carencias tremendas que tiene el sistema de salud en Tabasco en especial en el Instituto Mexicano del Seguro Social.

    Es triste reconocer que ha habido muchas defunciones por cáncer o por algunas otras atenciones y servicios que no tiene el Estado pues las personas son atendidas en Mérida, Yucatán o en Veracruz, pero dada la saturación, muchas veces fallecen antes de lograr la atención o porque cuando la reciben ya es demasiado tarde y todo porque en Tabasco o no hay equipos o no hay médicos o las personas que esperan la atención superamos la capacidad del sistema.

    Esperar que se resuelva de un día para otro es como un sueño guajiro, no es algo que pueda ocurrir muy pronto. Sin embargo, cuando hay la promesa de comprar equipos y de que lleguen para que el trabajo para mejorar los servicios se haga, pero esto no ocurre, se genera un descontento muy importante, que seguramente va a redundar en votos en la elección, lo que será aprovechado por la derecha fascista, aunque no creo MORENA vaya a ser derrotado en la próxima elección intermedia. Por otro lado, sí veo que va a haber un abstencionismo mucho mayor del que hemos visto antes y eso es muy peligroso. 

    La interpretación que de esto pueden dar los pululantes agentes de la CIA y el mismo Donald Trump y sus secuaces nacionales y extranjeros, tiene que ponernos a pensar y a actuar con unidad, tanto al gobierno, como a quienes pensamos que la transformación del país hacia la verdadera democracia y la justicia social son un imperativo general, es un trabajo que necesitamos realizar de manera urgente en la solución de los problemas básicos de salud, de movilidad y servicios básicos dada la coyuntura actual, no dibujando hasta lo más deteriorado de lila o morado, ni llenando de ajolotes las bardas de la capital. 

    Ya entrado en gastos la Comisión Federal de Electricidad en Tabasco, se ha convertido en un lastre para las comunidades más pobres del estado, pues las fallas en el suministro de energía son constantes por falta de mantenimiento a las instalaciones, especialmente a la red de distribución, que constantemente se revienta, se rompe, se funde, hace corto y finalmente el tiempo para que lleguen a repararlo es demasiado largo,  hay comunidades que han tenido que soportar hasta dos semanas sin energía eléctrica bajo temperatura superiores a los 36 grados por la noche, y a ver quién puede dormir sin siquiera poder encender un ventilador ya no digamos un equipo de aire acondicionado.

    Valga esto no como una opinión sino como una denuncia contra la Comisión Federal de Electricidad por su inactividad, displicencia e indolencia frente a sus propias fallas; es evidente que la cantidad de personal técnico que tienen para resolver estos problemas es insuficiente y que la voluntad política de resolver esa situación contratando y capacitando a más personal, y los demás que tiene la comisión no existe en Tabasco. 

    No sorprende pues, entonces, que la gente salga y bloquee carreteras y que cuando llegan los técnicos, la gente los está esperando machete en mano para evitar que se retiren sin resolver todas las fallas, absolutamente violentada, porque además algunos llegan a querer hacer la reparación cobrándole al usuario, cuando eso es responsabilidad de la comisión, o que en algunos casos se nieguen a hacer la reparación porque “le corresponde a otra área” y si la realizan, dicho por ellos, “pierdo el trabajo”. ¿Cómo, por ayudar al usuario?

    Todas estas son fallas de un gobierno que se dice de izquierda y popular, que ha resultado más amigo de empresarios y demuestra lo que pasó con Marath Bolaños en la UNAM, con los combativos compañeros del colectivo nacional #YoPorLas40Horas, qué ha resultado más de izquierda y más radical que cualquier otra organización social o política que haya en este país. Ellos no son ni prianistas ni emecistas, ni ninguna expresión de esa fauna nociva, son más bien de una izquierda más radical que se identifica con los socialistas y comunistas de nuestro país, que buscan el beneficio verdadero de los más pobres necesitados.

  • Godínez culturapoperos

    Godínez culturapoperos

    El sábado 16 de mayo de 2026, en la feria del libro de Neza, tuve la oportunidad de compartir escenario en una charla con Vicente Serrano. Sobre el final empezaron a llegar las familias de los niños que integran una orquesta y esperaban turno, pues tocarían al finalizar nuestra charla.

    Para la ronda de preguntas y respuestas, un matrimonio joven mandó a su hija pequeña a hacer preguntas como: «¿por qué la presidenta hace el mundial y no resuelve lo de los desaparecidos», «¿por qué la presidenta permitió el atentado en Teotihuacán y no lo resolvió?» o «¿por qué se da tanto dinero a gente que no hace nada?». Sus papás, parados en el fondo la grababan y la aplaudían por hacerse eco de su pensamiento tan básico, con una valentía envidiable, porque hay que ser valiente para mandar a un hijo a decir tales barbaridades. Contesté puntual a cada una de las preguntas, básicamente desmontándolas como falacias. Pero más que reproducir esas respuestas, prefiero abocarme a reflexionar sobre qué hace que ese pensamiento prevalezca aún en ciertos sectores de la población.

    Bueno, pues ese es el público de los influencers cuya aparición privilegia el algoritmo en redes de shorts o reels como Facebook, Instagram o TikTok. Se trata en muchos casos de profesionistas de mediana edad que crecieron viendo televisión. De niños rieron con el bullying de Facundo, los monólogos de Adal Ramones y las intrigas de Big Brother. Se emocionaron con los maratones que empezaban con El Chavo, para dar paso a Dragon Ball y terminar con el partido de la selección nacional, cuyos goles cantaron con pasión.

    Después vino la transición a las redes sociales y el streaming, cuando el marketing los convenció de que abandonar la tele era de inteligentes, así que entraron de lleno en las series y comenzaron a seguir a creadores de contenido que ampliaban su experiencia en cuanto a las sagas cinematográficas de superhéroes. Y también se comenzó a consumir contenido relacionado con la música de banda y humor creado por standuperos mexicanos como Franco Escamilla o vendedores de humo como Carlos Muñoz. Más recientemente está en auge una oleada de influencers con discursos cada vez más agresivos como: Juan Manuel Zunzunegui, Temach, Arqui Juve, Mike Remis, entre otros. Muchos de ellos ya acomodados en la era del podcast.

    Quienes han vivido este proceso de consumo, que sigue teniendo de fondo el mensaje despolitizante que conviene a la derecha, desde siempre se han mostrado “indignados”, pero carecen de cualquier compromiso con causas sociales. Son profesionistas no lectores que se formaron en el periodo más duro del adoctrinamiento neoliberal. Les parece bastante lógico el discurso subyacente de todo ese aparato mediático, financiado por poderes fácticos que han logrado revivir a la derecha en el continente. Ese discurso básicamente les dice que el régimen morenista es corrupto y está vinculado al narcotráfico, que es un gobierno para pobres y “huevones”, y falto de clase.

    Entonces, al tener enfrente a aquellos quienes el algoritmo les ha dicho que somos propagandistas pagados por el régimen, no pierden la oportunidad de manifestar su supuesta indignación, aunque francamente sus vidas sean cómodas, y, por lo mismo, tengan todo ese tiempo para consumir entretenimiento que los adoctrina y delinea en ellos un esbozo de postura política con base en falacias.

    Muchos integrantes de mi generación ostentan ese pensamiento individualista que floreció desde la educación básica y fue reforzado por el aparato mediático; primero en análogo y luego en digital. Godínez culturapoperos con ínfulas y muchísimo por leer. El contraste está en los extremos. El grueso de mis seguidores de YouTube me lleva al menos 10 años de edad, y, por otra parte, comienzan a tomar fuerza muchos creadores de contenido en TikTok que incursionan en el análisis político con bastante tino, así como recomendaciones y referencias bibliográficas por delante.

    Me disculpo a nombre de mi generación, que difícilmente se va a quitar el estigma de su génesis neoliberal, pero veo con esperanza que el pensamiento comunitario, la conciencia de clase y el humanismo, brotan y florecen en medio del pantanoso y truculento algoritmo.

  • Breaking Bad Azteca

    Breaking Bad Azteca

    Si alguien tuvo la oportunidad de ver la serie Breaking Bad, seguramente recordará aquella imagen del ciudadano aparentemente común: un hombre tranquilo, dueño de restaurantes, con una vida que parecía modesta para el estándar americano, amable con la comunidad, cercano a las autoridades y hasta colaborador indirecto de los cuerpos de seguridad. Sin embargo, detrás de esa fachada se escondía una compleja red criminal que contaminaba comunidades enteras y generaba un enorme daño social, económico y humano.

    Lo interesante es que, con el paso de los años, pareciera que aquella historia jamás fue solamente ficción. Hoy la realidad latinoamericana, y particularmente la mexicana, comienza a mostrar escenarios inquietantemente parecidos. Empresarios, figuras públicas, artistas, operadores financieros y actores políticos han comenzado a ser mencionados en investigaciones, expedientes y declaraciones relacionadas con estructuras de lavado de dinero, financiamiento ilícito y vínculos con organizaciones criminales que ahora, bajo la óptica estadounidense, son catalogadas incluso como organizaciones terroristas.

    Y es ahí donde surge la gran pregunta: ¿qué tan profunda es realmente la infiltración del crimen organizado en la vida cotidiana de México?

    Porque la discusión ya no gira únicamente en torno al sicario armado o al líder visible de una célula criminal. El debate ahora toca fibras mucho más delicadas: la economía cotidiana, los negocios legales y la convivencia social. Durante años se normalizó una peligrosa convivencia entre el dinero ilícito y la vida pública. Muchos quizá sin darse cuenta; otros, probablemente conscientes del beneficio económico que representaba.

    Hace algún tiempo un influencer de Culiacán realizó una declaración que quedó marcada en la conversación pública mexicana. Decía que en su ciudad prácticamente todos tenían alguna relación indirecta con el narcotráfico: el albañil que construía casas, la florería que enviaba arreglos, el comerciante que vendía provisiones, el taller mecánico, el restaurante o incluso el pequeño negocio familiar. Una reflexión dura, incómoda, pero que exhibe la complejidad social del fenómeno.

    Porque el lavado de dinero no siempre ocurre en oficinas oscuras ni en películas hollywoodenses. Muchas veces sucede en operaciones aparentemente normales, donde el dinero ilícito se mezcla con la economía formal hasta volverse casi invisible. Ahí radica precisamente el enorme desafío de los gobiernos modernos.

    Hoy pareciera que Estados Unidos ha decidido endurecer su postura. Las acusaciones públicas, los señalamientos financieros y las investigaciones transnacionales no solo buscan castigar; también parecen enviar un mensaje: quien esté involucrado todavía tiene tiempo de cooperar, retirarse o corregir el rumbo antes de enfrentar consecuencias mucho más severas en cortes del país vecino.

    Pero más allá de la política y de las investigaciones internacionales, México enfrenta un reto aún más importante: recuperar su tranquilidad y preservar lo más valioso que posee, su gente.

    Porque México no puede seguir siendo noticia únicamente por la violencia. México es playas, montañas, selvas, cultura, gastronomía y hospitalidad. Es un país que tiene absolutamente todo para convertirse en una potencia turística y humana de primer nivel. Lo más valioso de esta nación sigue siendo su población: millones de mexicanos trabajadores, cálidos, solidarios y profundamente humanos.

    Por eso el país necesita una transformación social y cultural que vaya más allá de operativos militares o discursos políticos. Necesita reconstruir valores, fortalecer oportunidades económicas y evitar que generaciones enteras sigan viendo al crimen como el camino más rápido hacia el éxito.

    En medio de este contexto llamó particularmente la atención la reciente reunión de la presidenta Claudia Sheinbaum con representantes del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos. Más allá del protocolo diplomático, el encuentro dejó señales importantes sobre el nivel de cooperación e intercambio de información que actualmente existe entre ambos gobiernos en temas de seguridad, inteligencia financiera y combate al crimen organizado.

    También resultó relevante el discurso del senador Manuel Huerta, quien abordó temas relacionados con acuerdos políticos y dinámicas de poder en diversos estados gobernados por la oposición. En tiempos donde la polarización domina el debate público, resulta evidente que cada declaración política comienza a adquirir un peso estratégico mucho mayor.

    México vive una etapa delicada. Una etapa donde la línea entre política, seguridad, economía y crimen organizado parece volverse cada vez más delgada. Sin embargo, todavía existe tiempo para corregir el rumbo.

    Porque al final del día, el verdadero enemigo no solo es el narcotráfico o el lavado de dinero. El verdadero enemigo es la normalización social de ambos fenómenos.

  • Cortés descalzonado

    Cortés descalzonado

    Aunque ya llevaba meses escuchando montones de historias y un torrente de metáforas sobre la majestuosidad de lo que le esperaba, a don Hernando se le debieron haber caído los calzones cuando vio por primera vez la megalópolis de la cuenca de México, la gran México-Tenochtitlán. En su vida había visto un portento civilizatorio de ese tamaño…, ni de cerca. Considere usted… El capitán Cortés había nacido apenas 34 años antes en un pueblito en el que vivían menos de dos mil almas: Medellín en 1485 era una pequeña villa castellana de la región de Extremadura, situada sobre una colina junto al río Guadiana. Dominada por su castillo medieval y rodeada de tierras agrícolas y ganaderas, vivía principalmente del cultivo de cereales, olivares y la cría de ovejas. Sus calles estrechas y casas de piedra recordaban las secuelas recientes de la Reconquista. Claro, mozuelo, conoció la ciudad de Salamanca: una de las ciudades más prestigiosas del reino de Castilla, que en 1500 debió de haber estado habitada por cerca de quince mil gentes. Sus calles de piedra dorada bullían con estudiantes, clérigos, comerciantes y nobles llegados de distintos territorios. Bajo el reinado de los Reyes Católicos, la ciudad vivía un momento de prosperidad cultural, con iglesias, conventos y edificios universitarios en expansión. Para el joven Hernán Cortés, que llegó allí para estudiar leyes, Salamanca ofrecía un primer contacto con el humanismo, la política y las ambiciones del mundo castellano en plena era de expansionismo. Luego, tres años después, el joven llegó nada menos que una de las dos ciudades más grandes de España en ese momento, Sevilla, la que bullía con la vida de unas sesenta mil personas. Para los ojos de un extremeño como Cortés, en 1503, Sevilla debió haberle parecido una colosal desmesura y un espectáculo de diversidad: un hervidero humano de mercaderes genoveses, marineros vizcaínos, esclavos africanos, frailes, soldados, pícaros y burócratas de la Corona que abarrotaban las callejas alrededor de la catedral y del puerto sobre el Guadalquivir, por donde comenzaban a entrar las riquezas y noticias del recién descubierto Nuevo Mundo. Aquel año, además, la ciudad acababa de convertirse en el centro neurálgico de la expansión ultramarina castellana con la creación de la Casa de Contratación, institución destinada a controlar el comercio y los viajes hacia las Indias.

    Hernán Cortés cruzó el Atlántico por ocasión primera en 1504; cuando tenía alrededor de 19 años partió a La Española. Cuando desembarcó en Santo Domingo encontró una ciudad improvisada, ruda, y al mismo tiempo altiva: el principal enclave castellano en el Caribe y la primera capital duradera del imperio español en el Nuevo Mundo. Levantada a orillas del río Ozama, la población mezclaba construcciones de madera, bohíos y algunas pocas construcciones de piedra en edificación; por sus calles polvorientas transitaban funcionarios reales, soldados hambrientos de fortuna, frailes, comerciantes, aventureros recién llegados de Europa y sobrevivientes curtidos por las enfermedades, el hambre y las violentas campañas de conquista. El aire, cargado de trópico, olía a puerto y a eventualidad: Santo Domingo era todavía más un campamento que una ciudad colonial.

    Siete años después arribó a un asentamiento español aún más pequeño: Santiago de Cuba. Santiago, en 1511, era un asentamiento precario de chozas y construcciones rudimentarias entre las montañas y una bahía profunda, sitiada por mosquitos. En la diminuta villa convivían soldados, burócratas, sacerdotes, aventureros y población taína sometida por la conquista, en total no más de medio millar.

    Así que, imaginemos, incluso cuando don Hernando conoció el antañón mundo indígena mesoamericano en Cempoala debió de haber quedado boquiabierto: tan sólo en términos poblacionales, Cempoala era aproximadamente entre 40 y 100 veces más grande que Santiago de Cuba. Incluso usando cálculos conservadores, la diferencia era brutal. Recordemos que Bernal Díaz del Castillo describe Cempoala con una mezcla de asombro urbano y fascinación por la abundancia. En su Historia verdadera de la conquista de la Nueva España insiste en que era una población “muy grande”, llena de casas bien construidas, patios y aposentos amplios, y subraya el movimiento incesante de hombres y mujeres, animales, alimentos y tributos. Le impresiona especialmente el orden urbano y la densidad humana, algo que para soldados curtidos en las Antillas resultaba insólito: “No sé cómo lo cuente: ver cosas nunca oídas, ni vistas, ni aun soñadas…” Y ya traía yo a cuento aquí la semana pasada la sorpresota que se llevaron los ibéricos cuando llegaron a Tlaxcala. Los hispanos quedaron anonadados…

    Pues México-Tenochtitlán era descomunal incluso comparada con Tlaxcala. Las estimaciones varían, pero Tenochtitlán tenía entre 250 mil y 300 mil habitantes en 1519, mientras que la ciudad de Tlaxcala acaso rondaba entre 30 mil y 50 mil. En otras palabras: la capital mexica era aproximadamente entre cinco y siete veces más grande.

    Pero el verdadero vértigo, aquel que seguramente dejó a don Hernando no sólo descalzonado, sino despojado de toda certeza europea, estaba en la escala regional. Porque aquello no era simplemente una ciudad, por muy monumental que fuera; era la Cuenca de México completa, una superpotencia demográfica con cerca de millón y medio de habitantes distribuidos en unos siete mil kilómetros cuadrados. Una densidad alucinante de hasta doscientas personas por kilómetro cuadrado que convertía al valle en un sistema urbano interconectado, una red de ciudades-estado que bullían como un hormiguero humano sobre el agua. Si Tlaxcala había sido un choque para los sentidos, Tenochtitlán fue el descontón mental: una metrópolis compacta, imperial y acuática que borraba cualquier mapa conocido por el extremeño. Mientras que en Castilla la gente vivía dispersa en campos y villas, aquí el paisaje entero era una ciudad que respiraba, cultivaba y comerciaba al unísono. Al poner un pie en aquella calzada, debió haber sentido que su mundo —el de las murallas de piedra, los latifundios medievales y las villas europeas— era apenas un boceto ante la complejidad tecnológica, estética y demográfica de aquella civilización… 

    @gcastroibarra

  • Y la mata sigue dando

    Y la mata sigue dando

    Por alguna razón la feminista más grande de México o por lo menos la encargada de promover el feminismo, allá en Palacio Nacional, no ha dado su valiosa opinión sobre el asesinato del niño Vicente y que grupos feministas hayan solicitado que a la Madre de Vicente se le juzgará bajo perspectiva de género, pareciera que no supo, ni quiso saber, tampoco del otro caso en Ecatepec, Estado de México,  donde la mamá de un niño de 3 años y el “novio” se les ocurrió darle una golpiza al menor, otra vez el sistema claramente influenciado por el feminismo que viene desde Presidencia falló en proteger al menor. ¿Cuántos casos similares habrá que no alcanzan a hacerse virales, por lo menos medianamente virales? 

    Pero sigamos con la idea máxima del feminismo, la mujer no es capaz de ser mala. 

    Pero la también “ecologista” ya reaccionó, después de algunos meses en el caso Mahahual, y advirtió que su gobierno no permitirá ni autorizará ningún proyecto en Mahahual, Quintana Roo, que ponga en riesgo el equilibrio ecológico o dañe los arrecifes de coral.

    Pero, los puntos clave de su postura sobre el megaproyecto turístico “Perfect Day” de Royal Caribbean incluyen:

    Evaluación estricta: El proyecto se encuentra bajo un análisis minucioso por parte de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). 

    Sin permisos actuales: En la actualidad, el desarrollo no cuenta con ningún tipo de autorización ambiental para su construcción u operación.

    Protección ambiental: Sheinbaum subrayó que no se hará absolutamente nada que dañe la biodiversidad de la zona, protegiendo así los ecosistemas del Caribe mexicano.

    El problema más grande de esta postura, es que, si Royal Caribbean hace el megaproyecto “Perfect Day” para que no “dañe” la ecología del lugar, será autorizado. Recordemos el fracking ecológico. que sólo existe en la mente de BlackRock y sus empleadillos.

    Por cierto, que raro que hayan salido, después de que el caso Mahahual haya explotado en las redes sociales, a nivel Mundial, para que el Gobierno Federal interviniera.

    Y mientras tanto, la gobernadora de Chihuahua después de su gira por los medios de comunicación afines a la oposición, excusándose y al mismo tiempo justificando la intervención de la CIA en el país, sigue  gozando de la impunidad,

    Y ahora se descubre, que el gobierno estatal de Chihuahua, la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) colaboran con la empresa tecnológica israelí IOSight y la compañía nacional de agua Mekorot Pero por supuesto que hizo estos tratos, sin aviso a la SER ni con permiso del Gobierno Federal. 

    Y para rematar, la traidora vende patrias de la gobernadora de Chihuahua, pidió ayuda, más bien pidió intervención gringa para que la Senadora (ahora en licencia) Andrea Chávez, no pueda llegar a las boletas para contender por la gubernatura de Chihuahua. Así que habrá fuego enemigo nacional, por parte de los prianistas que se negaran a dejar el estado y enemigo internacional, porque los gringos no querrán que les cierren una de las puertas del país.

    Por cierto, Mekorot también negocios con CONAGUA a nivel federal; y en pleno 2026 México sigue teniendo relación de con esta empresa, Mekorot, sabiendo que es la responsable de quitarles el agua a los palestinos.

    ¿Será que los dichos de un doctor geopolítico sean verdad, el Mossad y BlackRock controlan este gobierno? Será por eso la aferración de seguir con los gringos pase lo que pase. 

    Palestina Libre.

    No se les olvide, este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y chunga. 

    Gracias.

    BLOG: https://chimpando.blogspot.com/

  • Llorar por Palestina

    Llorar por Palestina

    El pasado 18 de mayo de 2026, ha sido interceptada la Global Sumud Flotilla en la cual participan algunos activistas mexicanos. El seguimiento de las y los activistas humanitarios siempre ha sido un proceso angustiante, lleno de  marchas, solicitudes al Gobierno mexicano a que se activen los mecanismos exteriores necesarios y colmar de indignación las redes sociales o todos los medios a nuestro alcance. No demerito la labor de los activistas de todos los países que están trabajando por romper el cerco que envuelve a Palestina y le impide que la ayuda humanitaria llegue a sus costas, pero ahora se siente un poco diferente.

    En esta nueva flotilla la profesora investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) unidad Xochimilco, Violeta Núñez Rodríguez estaba en uno de los barcos interceptados y ha sido secuestrada por Israel. La UAM Xochimilco, nuestro sindicato (SITUAM); incluso la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), han emitido comunicados públicos para solicitar a la Presidenta Claudia Sheinbaum su intervención a través de los medios diplomáticos para que la profesora y todos los mexicanos tomados por Israel puedan volver a casa.

    El hecho de que una compañera profesora de nuestra casa de estudios esté en la situación actual no hace más relevante la misión humanitaria, pero sí esperamos, desde el gremio académico universitario que exista mayor empatía por parte de la presidenta de México al tocar la labor docente de la que ella misma ha formado parte. ¿La Doctora Claudia Sheimbaum Pardo tiene margen de maniobra para  traer a nuestros paisanos a casa? No lo sé, en estos momentos tan caóticos y complejos con Israel me da la impresión de que el paso del tiempo les proporciona mayor empoderamiento sobre la violencia que día con día ejercen sobre Palestina y quienes los apoyan.

    Desde los israelitas que ocupan las zonas Palestinas y hasta los altos funcionarios han comenzado a ser más impunes, salvajes y deshumanos. Lo que nos brindan las redes sociales es la posibilidad de ver la actitudes tan grotescas; recuerdo un colono israelita que mató a golpes a un canino que pertenecía a unos palestinos. ¿Cuánto nivel de crueldad se puede ejercer sobre un perro que, en la pérdida de la realidad de la persona, se convierte en su enemigo por estar del otro lado del territorio?

    El problema de la deshumanización no se ve sólo ahí, ayer se publicó un video en donde el Ministro de Seguridad Nacional, que se presume habita en la Ciisjordania ocupada, está en la primera fila para “recibir” a los integrantes sustraídos de los barcos de la Sumud Global Flotilla: https://www.instagram.com/reel/DYkeiQnE1Dj/?igsh=MWVsNnZ1dnAzbGlkNA%3D%3D.

    Los “espectadores” tratamos de dejar de serlo, exigimos al gobierno de México dejar de tener contratos con empresas que apoyen a Israel, que la UAM también suspenda los contratos con las empresas coludidas con este genocidio y tratamos de hacer lo propio.

    He dejado de usar, comprar y evito consumir productos de las empresas que están del lado de este exterminio; me ha costado trabajo, sobre todo lo que implica dejar de consumir a empresas trasnacionales que lo controlan todo. Pero hay que seguir en la lucha, de lo contrario, ante la pasividad de la ONU y de los países, lo único que nos quedará será llorar por Palestina, no lo podemos permitir. 

    ¡Desde el río y hasta el mar, Palestina vencerá!

  • Veracruz, sin información

    Veracruz, sin información

    En Veracruz la oposición y los medios se han propuesto alejarse de la población, la cual detecta sus mentiras y conoce los objetivos detrás de ellas. La manera de tergiversar los hechos asombra al más ecuánime y avergüenza al más cínico. Se han alcanzado trabajos récord en el gobierno que nunca tienen difusión y la intención de crear huecos informativos sobre las obras, es un acuerdo implícito entre medios convencionales, estatales y nacionales.

    Mantienen una labor inexplicable que sólo redunda en cuestionamientos al aire, por ejemplo, al cumplirse seis meses de las afectaciones por las lluvias en el norte del estado, los medios denuncian desplazamientos sociales como si se tratara de despojo de tierra, al estilo Vicente Fox para instalar un aeropuerto en Salvador Atenco. La recomendación del gobierno para la reubicación tiene que ver con el riesgo que representa vivir donde están ubicados. Nadie quiere esos terrenos como polos turísticos como hacía el PRI.

    La prensa en Veracruz pareciera más preocupada por burlarse de la población que por informar, porque asegura que los espacios donde ahora tienen asentadas sus viviendas tienen su historia social porque llevan decenios en ellas, la verdad es que son vecinos recientes y volverán a afectarse con la crecida de los ríos ante las lluvias. De ser colonos recién llegados ya se hubiera llevado el agua las viviendas desde hace muchos años. Mienten.

    Los asentamientos en peligro son recientes y peligrosos nadie los escogió fueron la última alternativa, pero los medios en el norte de Veracruz insisten en responsabilizar al gobierno de quitarles un espacio donde se asentaron más por voluntad propia que por estabilidad, plusvalía o vista panorámica.

    Otro de los problemas que los medios difunden sin serlo, con el guion preparado por la oposición son los medicamentos caducos. En toda clínica, hospital, farmacia, dispensario, la revisión de medicamentos arroja medicamentos que tienen fecha de vencimiento.

    La fecha de vencimiento es un limitante que los laboratorios imprimen por órdenes de la autoridad sanitaria. Si es expiden 10 millones de un comprimido, cuyo proceso de maquila inicia el 1 de enero, los laboratorios dividen con tres fechas diferentes, su caducidad, cuando en realidad se trata de un producto iniciado y terminado el mismo día. Es decir, un mismo lote de un mismo medicamento cuenta con tres fechas diferentes de vencimiento, por así convenirle a los intereses de los laboratorios. Esto no lo supervisa nadie, ni hay reportajes al respecto.

    El mito acerca de medicamentos vencidos llega a niveles grotescos, porque hay quienes dicen que producen alergia, que no sirven, que pueden causar la muerte, etc.

    En cuanto la Secretaría de Salud, anuncia el abasto de más de 98 por ciento de los medicamentos a través de las Camionetitas y Rutas de la Salud, los medios señalaron que había medicamentos vencidos, sólo bastó que se reportara la baja de cerca de un millón de pesos en medicinas caducadas, para que anunciaran desbasto, y crearon una fantasía asegurando que familias de Xalapa gastan hasta cinco mil pesos mensuales por medicamentos que los públicos no tienen. Acusación sin pruebas es sólo la palabra del reportero, cuyo contenido es ordenado por el director y así se difunde.

  • Mahahual: Frenan Megaproyecto Turístico

    Mahahual: Frenan Megaproyecto Turístico

    La decisión de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) de cancelar el proyecto turístico “Perfect Day México” en Mahahual, Quintana Roo, se convirtió en uno de los temas ambientales más importantes del año. El caso llamó la atención porque enfrentó dos temas que suelen generar debate en México: el desarrollo turístico y la protección del medio ambiente.

    El proyecto era impulsado por la empresa Royal Caribbean y buscaba construir un enorme parque acuático y complejo turístico en la costa de Mahahual. La inversión superaba los 800 millones de dólares y el plan contemplaba recibir miles de turistas de cruceros todos los días. La intención era convertir la zona en uno de los destinos más importantes del Caribe para este tipo de turismo.

    Sin embargo, desde que se anunció el proyecto comenzaron las críticas de organizaciones ambientales, especialistas y habitantes de la región. Los grupos ecologistas advirtieron que la obra podría afectar seriamente los arrecifes de coral, los manglares y distintas especies marinas que habitan en la zona. También señalaron que Mahahual es una comunidad pequeña y que un desarrollo de ese tamaño podría generar problemas de contaminación, presión sobre los servicios públicos y daños permanentes al ecosistema.

    La polémica creció rápidamente en redes sociales. Miles de personas comenzaron a compartir información sobre el posible impacto ambiental del proyecto y se organizaron campañas digitales para pedir su cancelación. Incluso se reunieron millones de firmas en contra de la construcción del complejo turístico.

    Ante la presión pública, Semarnat inició una revisión más detallada de la Manifestación de Impacto Ambiental presentada por la empresa. Durante semanas, las autoridades analizaron los posibles riesgos ecológicos y recibieron opiniones de ciudadanos, expertos y organizaciones ambientales.

    Finalmente, el 19 de mayo de 2026, la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, confirmó que el gobierno federal no autorizaría el proyecto. La funcionaria explicó que el desarrollo representaba riesgos ambientales demasiado altos para una zona tan importante ecológicamente como Mahahual.

    La decisión fue respaldada por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien señaló que la protección de los ecosistemas debe ser una prioridad para el país. Para muchos grupos ambientalistas, la cancelación del proyecto representó una victoria ciudadana y una muestra de que la presión social sí puede influir en las decisiones del gobierno.

    Por su parte, representantes de Royal Caribbean defendieron el proyecto y aseguraron que existía desinformación sobre sus verdaderos impactos. La empresa afirmó que el plan incluía medidas de restauración ambiental y generación de empleos para la comunidad. Aun así, la decisión final de Semarnat fue mantener la negativa.

    El caso Mahahual deja una discusión importante sobre el futuro del turismo en México. Aunque este tipo de inversiones generan empleo y actividad económica, también existe una creciente preocupación por el daño ambiental que pueden causar en zonas naturales sensibles.

    La cancelación de “Perfect Day México” se ha convertido en un ejemplo de cómo el debate ambiental tiene cada vez más peso en las decisiones políticas del país. Para muchos, Mahahual representa ahora un símbolo de la defensa del Caribe mexicano y de la necesidad de encontrar un equilibrio entre desarrollo económico y protección de la naturaleza.

  • La manzana del Edén

    La manzana del Edén

    México vive uno de los momentos políticos y sociales más complejos de las últimas décadas. Lo que antes se discutía únicamente en pasillos gubernamentales, columnas especializadas o expedientes judiciales, hoy se convirtió en tema cotidiano en la mesa familiar, en las redes sociales, en las campañas electorales y hasta en las conversaciones empresariales. La seguridad dejó de ser un problema aislado para convertirse en el eje central de la vida pública nacional.

    Solo era cuestión de tiempo para que la pequeña oposición sacara sus armas ocultas y comenzara a atacar con todo al régimen actual. Pero lo verdaderamente preocupante no es la confrontación política en sí, sino el nivel al que ha escalado la narrativa pública: hoy los narcopolíticos acusan de narcopolíticos a sus adversarios, sin medir las consecuencias diplomáticas, económicas y sociales que esto puede provocar para México.

    Y es que las acusaciones lanzadas en cortes o agencias de Estados Unidos no se quedan únicamente en un discurso mediático. Allá, cualquier declaración abre líneas de investigación formales. El problema es que, bajo esa lógica, las redes indirectas de relación pueden extenderse hasta niveles absurdos. Literalmente, cualquiera podría terminar involucrado en un expediente por una relación indirecta, comercial o social.

    Por eso menciono el ejemplo de las tiendas de conveniencia. En México, un criminal compra comida, bebidas, recarga teléfonos, envía dinero o realiza depósitos en establecimientos completamente legales. Bajo interpretaciones extremas, esos negocios podrían terminar siendo considerados proveedores financieros indirectos o facilitadores operativos. Suena exagerado, pero así de delicada se ha vuelto la narrativa internacional alrededor del combate al crimen organizado y al terrorismo.

    Porque ahora el término ya no es solamente “crimen organizado”. Hoy la palabra que comienza a dominar el escenario es “terrorismo”. Y esa clasificación cambia absolutamente todo.

    De acuerdo con distintos análisis y estimaciones elaboradas durante años por agencias estadounidenses sobre economías ilícitas y redes sociales indirectas, millones de personas mantienen algún tipo de contacto económico, familiar, territorial o circunstancial con estructuras criminales, muchas veces sin siquiera dimensionarlo. En regiones completas del país, la línea entre convivencia social y cercanía con actores criminales se volvió peligrosamente difusa.

    Lo vemos todos los días. Familias antes consideradas “tradicionales” o “de bien” hoy conviven en eventos sociales, políticos o empresariales con personajes señalados o relacionados con estructuras criminales. Empresarios, operadores políticos e incluso figuras aparentemente respetables hablan con naturalidad de conocer “al líder de la plaza”, “al encargado de la zona” o “a quien mueve las cosas”. Lo más alarmante es que muchos ya lo ven como algo normal.

    Y ahí es donde México perdió parte de su rumbo moral.

    Porque durante años se permitió que el miedo, la corrupción y la impunidad crecieran hasta infiltrarse en la vida cotidiana. Desde aproximadamente 2008, el país entró en una espiral de violencia brutal donde gobiernos completos fueron señalados por vínculos criminales, mientras comunidades enteras quedaron atrapadas entre el abandono institucional y el poder de los grupos armados.

    Por eso resulta paradójico escuchar hoy que quienes impulsan programas sociales, becas, apoyos económicos y estrategias de contención de violencia sean acusados automáticamente de ser parte del problema. Claro que existen funcionarios corruptos. Claro que hay políticos vinculados al crimen, y deben ser castigados con todo el peso de la ley. Pero también debe existir memoria histórica.

    Hace apenas algunos años, programas sociales como Oportunidades alcanzaban aproximadamente a poco más de seis millones de personas. Hoy, los programas de bienestar llegan a más de treinta millones de mexicanos. No porque la población haya explotado demográficamente de un día para otro, sino porque durante décadas la corrupción devoró recursos públicos completos. El dinero desaparecía entre estructuras burocráticas, contratos inflados, operadores políticos y gobiernos estatales que hoy incluso tienen exgobernadores encarcelados o perseguidos.

    México no puede caer nuevamente en la tentación de la “manzana del Edén”.

    La historia bíblica es simple pero poderosa: la advertencia existía, el peligro estaba frente a todos, pero alguien decidió probar aquello que parecía atractivo, cómodo o conveniente. Y después vino la caída.

    Hoy la sociedad mexicana enfrenta exactamente esa disyuntiva. Normalizar la cercanía con el crimen, romantizar el poder ilegal o justificar relaciones oscuras por conveniencia económica puede terminar destruyendo todavía más el tejido social.

    La salida no está en polarizar al país ni en convertir cada elección en una guerra de exterminio político. Tampoco en usar agencias extranjeras como instrumentos electorales. La verdadera salida está en reconstruir instituciones, fortalecer valores, recuperar el respeto por la legalidad y alejarnos de todo aquello que huela a crimen, corrupción o terrorismo, como debimos hacerlo desde hace décadas.

    Porque cuando una sociedad comienza a convivir cómodamente con el mal, tarde o temprano termina consumiendo la manzana completa.

  • Actos anticipados de campaña en la CDMX

    Actos anticipados de campaña en la CDMX

    Desde hace unas semanas, en la actividad “política” de la Ciudad de México, la simulación dejó de ser discreta y pasó a convertirse en todo un descaro. Para muestra, dos botones: las dichosas estructuras impulsadas desde el Partido Verde bajo el disfraz de los llamados “guardianes verdes”; y, en territorios como Tláhuac, la promoción personalizada y el posicionamiento político ilegal arrancando campañas antes de tiempo. 

    Vayamos por partes: lo del Partido Verde, muy a su estilo, no es otra cosa que una violación a la ley que luego tiende estratégicamente a esconderse detrás de eufemismos. ¿“Guardianes verdes”? ¡Pero si de verdes no tienen ni el discurso! Habría que ser muy, pero muy ingenuo para no detectar que esta pseudo iniciativa no es otra cosa sino una estrategia permanente de presión y chantaje político basada en la capacidad del Verde para convertirse en partido bisagra, cuyo respaldo electoral se encuentra desde siempre condicionado a cuotas, posiciones y espacios de poder más que a una agenda ideológica auténticamente ecologista. Para nadie —absolutamente nadie— en la auténtica lucha medioambientalista queda duda alguna de que ese instituto político no es otra cosa que un instrumento de supervivencia adaptable a cualquier régimen. Hoy, con la ocurrencia de los “guardianes verdes”, que dista mucho de ser un modelo serio de participación ciudadana, queda clara la estrategia de implementar una maquinaria de movilización anticipada diseñada para ganar territorio político antes de que la ley lo permita. Cosa que, por cierto, no van a logar.

    Lo de Tláhuac está peor todavía: existe una línea muy delgada que divide la genuina construcción de participación ciudadana de la lógica de utilizar organizaciones de apariencia social para encubrir actos anticipados de campaña. En esta alcaldía, andar pegando propaganda en domicilios particulares con la imagen de un aspirante ya no puede interpretarse como ingenuidad política ni como “activismo ciudadano”. La sistemática aparición de propaganda, presencia territorial y posicionamiento adelantado encaja peligrosamente en la lógica de los actos anticipados de campaña prohibidos por la legislación electoral mexicana. La Constitución, la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales y los criterios reiterados del Tribunal Electoral son claros: ningún aspirante puede construir promoción electoral fuera de los tiempos legales bajo mecanismos simulados. Por supuesto que ni al Verde, a nivel Ciudad de México, ni mucho menos al suspirante de los pegotes en Tláhuac les importa la degradación de la participación ciudadana en los procesos electorales ni la erosión de la legalidad electoral, que termina destruyendo la confianza ciudadana. ¡Vaya obsesión de algunos con adelantarse a una candidatura!

    En fin, ojalá que la verdadera participación ciudadana surgida desde la autonomía social, desde la organización comunitaria auténtica y desde causas legítimas, se imponga sobre vulgares cálculos de posicionamiento personal. Al partido verde, en este caso CDMX, poco hay que pedirle, pero en el caso de Tláhuac, a MORENA tratándose de uno de sus militantes —que, por cierto, pasó con más pena que gloria cuando gobernó la alcaldía—, le urge no sólo la autocrítica como movimiento gobernante, sino además realizar las sanciones correspondientes. Cierto es que Ariadna Montiel tiene una ardua tarea y requiere implementar cambios profundos, como abrir espacios reales para la ciudadanía, jóvenes, ambientalistas, académicos, movimientos sociales y liderazgos comunitarios genuinos; pero una cosa es democratizar la vida partidista y otra muy distinta tolerar mecanismos ilegales disfrazados de participación. No puede permitirse, en ninguna circunstancia, que se normalicen estas prácticas, porque si se deja que la violación sistemática de la ley electoral deje de escandalizar, lo que empieza a desmoronarse no es solamente el árbitro electoral, sino la credibilidad completa del sistema democrático.

    Luis Tovar
    Secretario General de la Fundación para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMAH