Ricardo Anaya, y el líder nacional Jorge Romero, implica al PAN en el proyecto de los agentes de la CIA, cualquiera que éste sea, e involucra a todos los panistas en un golpe de estado.
Enrique Alfaro, (Jalisco), Samuel García, (Nuevo León), Francisco García Cabeza de Vaca, (Tamaulipas), Miguel Riquelme, (Coahuila), crearon un grupo de rebeldía para dejar de enviar dinero a la federación. Era la alfombra roja para la llegada de la CIA.
La CIA pudo tener algo que ver con el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, el 20 de junio de 2022, a 10 meses de haber tomado posesión de la gubernatura Maru Campos.
Asesinar sacerdotes católicos es un impacto mediático con una cobertura nacional al 100 por ciento.
Nadie en la región podría atentar contra los sacerdotes. Todavía la comunidad, la región, los chihuahueños, el país y la iglesia católica exigen todavía el esclarecimiento del asesinato, donde pudieron estar implicados la CIA, del FBI, el ICE, la DEA.
Lo que intentaba ser la balcanización fiscal en el norte, se convierte en el desprendimiento policial del gobierno mexicano en materia de seguridad, en Chihuahua.
Si la CIA invadió la entidad, desde que llega Maru Campos al gobierno, intensificó la delincuencia, no la combatió. La CIA llega a operar no a conocer o calcular, ni a trazar o planificar llega a trabajar sobre un proyecto concreto.
La agencia de espionaje promueve la violencia para que Estados Unidos tenga pretexto para invadir o invalidar el gobierno, declarando llamarlo gobierno fallido a causa del “crecimiento exponencial de la inseguridad” e instaurar otro.
Samuel García no desaprovecha la oportunidad para considerarse gringo. Tampoco desperdicia espacios para mostrar su desprecio a México y los mexicanos, de tal suerte que pugna porque la balcanización lo acerque cada vez más al vecino del norte aunque esto le cueste la candidatura de su partido a la Presidencia de la República. Es decir, prefiere ser un gringo más que un Presidente de México.
Mientras Chihuahua, Coahuila y Nuevo León tengan la tutela policiaca de la DEA y el dominio político de la CIA, la frontera se borrará poco a poco. Los espías de la CIA estaban adscritos a una oficina en Nuevo León, pero como es más porosa la frontera de Chihuahua, gracias a Maru Campos, actuaron desde ahí.
Es muy ingenuo creer que la CIA localiza y destruye laboratorios de drogas, su función es eminentemente política y obsesiva en cuestiones de desestabilizar gobiernos que no coinciden con las administraciones de Estados Unidos.
Mientras los californianos quieren unirse a México, los gobiernos de la oposición, de Chihuahua a Nuevo León, quieren convertirse en una estrella más de la bandera imperialista. Los medios para lograrlo pueden ser infinitos y uno de los caminos es abrir la puerta a la CIA, para que desestabilice al gobierno de México, en la balcanización de la investigación y persecución de delincuentes, para luego colocar nuevas fronteras.
La estrategia de la CIA en México es intensificar la percepción de violencia, de esa manera se crean puentes para una intervención de las fuerzas armadas de Estados Unidos.
Hacemos comunicación al servicio de la Nación y si así no lo hiciéramos, que el chat nos lo demande.

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