CNTE, en busca de la represión perdida

El verdadero enemigo de México es la ultraderecha que viene de visita a injertar conceptos que la propia monarquía rechazaría para su país. Sin embargo, esos productos de exportación de la que son asiduos consumidores los conservadores ahora llegaron envueltos en un discurso que intentó ser incendiario y se redujo a los anecdótico.

Las acciones de la ultraderecha en México no se limitan a la capital del país y sus alrededores, están donde consideran que está la atención de los medios que ellos mismos mueven, capitaneados por Ricardo Salinas Pliego, a quien le sale más barato un golpe de Estado, que pagar al fisco lo que debe.

A los profesores de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educción ya se les olvidó cómo se imparten clases. Cuando nace, el 7 de diciembre de 1979, surge como grupo de ultraizquierda, en el periodo de López Portillo, ahora de ultraderecha. Además, es la punta de lanza de un golpe de Estado.

Los líderes son quienes negocian con los patrocinadores del golpe de Estado. Las mesas de diálogo están abiertas, hay propuestas coherentes y novedosas que deben aprovechar, pero quiere represión para poder abrir las puertas de la intervención.

Los grupos con integrantes y peticiones individualistas siguen el juego a los supuestos profesores de la CNTE, jubilados con pensiones millonarias, transportistas manejados por el PAN y el PRI, una parte minoritaria de madres buscadoras, entre otros grupos disidentes de sus grupos originales. Es decir, son minorías de minoría.

La complicidad de los medios desenmascara el origen derechista de las protestas, al afirmar que a ese movimiento lo apoyan 50 organizaciones, pero los investigadores del periodismo chayotero no han nombrado ninguna del medio centenar que dicen integrarse.

Su mecenas, Salinas Pliego, dice que si no hay cambios en las urnas en 2027 será por la fuerza, considera que la suma de minorías hace una mayoría, apoyando la posibilidad de un golpe.

Pareciera que buscar la represión es un objetivo de los dueños de los movimientos innecesarios de estos grupos, ninguno de ellos ha quedado al margen de negociaciones, mesas de pláticas y sus exigencias absurdas.

Las peticiones de la CNTE quedaron atascadas desde sus propias bases, los líderes parecieran radicalizarse ante un gremio que muestra mesura, conducta que los dirigentes califican de tibia, porque son quienes reciben dinero por mantener viva la protesta para que la derecha tenga argumentos de tender puentes hacia la invasión que la derecha segura es imaginaria, para descarrilar al gobierno de Morena.

Si en realidad la CNTE fuera reivindicadora de los derechos de los profesores porque no ha luchado por afiliar al magisterio que trabaja en escuelas particulares, a quienes les pagan una miseria y carecen de contrato, sin prestaciones y cobran por recibo de honorarios y, por si fuera poco, ellos tienen que pagar los impuestos que le corresponden a los patrones.

Hay muchas trincheras que podrían, en realidad, adoptar, si de verdad estuvieran dispuestos a defender los derechos laborales del magisterio, pero su lucha no es para reivindicar la dignidad de quienes imparten clases, su lucha es política y lo que es peor, mercenaria.

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *