Ganan más que la presidenta y sus estados siguen en crisis: Libia Denisse y Tere Jiménez

Libia Denisse y Tere Jiménez perciben sueldos superiores al de la presidenta mientras enfrentan críticas por inseguridad, subvaluación patrimonial y decisiones que comprometen las finanzas públicas.

Por Neri Torres

Los gobiernos panistas siguen dando de qué hablar.

La gobernadora de Guanajuato, Libia Denisse García, y la gobernadora de Aguascalientes, Teresa Jiménez, son las únicas dos gobernantes estatales que ganan más que la presidenta.

Pero más allá de tener méritos para presumirlo, tienen argumentos para contradecirse.

De acuerdo con la Plataforma Nacional de Transparencia, Libia Denisse percibe un sueldo de $259,689.91 pesos mensuales brutos. A esto se le suma un “humilde” aguinaldo de $389,534.87, lo que en total daría una percepción anual de 3 millones 505 mil 813 pesos. ¿Lo merece? No, y aquí van algunos datos duros que lo contradicen.

La percepción de la inseguridad en Guanajuato sigue siendo una de las más altas en México. La encuesta de ENVIPE, realizada por el INEGI, registra que 88.5% de los habitantes del estado considera que vivir aquí es inseguro. Es decir, casi 9 de cada 10 personas temen a la delincuencia.

Pero hay más. De acuerdo con una investigación de Mexicanos contra la Corrupción, en 2023 Libia Denisse adquirió un terreno ejidal de dos hectáreas en la zona de Comanjilla, el cual transformó en una finca campestre con casa, alberca, canchas y otras amenidades.

Aunque pagó alrededor de 4 millones de pesos por el predio, en su declaración patrimonial reportó un valor menor y omitió diversas construcciones ya existentes, pese a que el valor comercial actual supera los 10 millones de pesos. Además, imágenes satelitales evidencian la expansión del terreno y el desarrollo de infraestructura no declarada, lo que ha generado cuestionamientos sobre la subvaluación y falta de transparencia en su patrimonio. Es decir, hay más detrás de lo que no reporta.

Lo grave ocurre cuando vemos que por lo menos un 20 por ciento de las empresas constructoras han pausado de manera temporal sus actividades ante la inseguridad y las extorsiones, lo que ha llevado a retrasar entregas de obras debido a que no existen condiciones para realizarlas.

Si pasamos al estado de Aguascalientes, la cosa es similar.

Teresa Jiménez percibe un salario mensual bruto de $206,539.32, más el aguinaldo que es de $275,385.76, la gobernadora panista ingresa anualmente 2 millones 753 mil 857 pesos. ¿Argumentos para defenderse? Aquí le van los datos duros.

La edil impulsó una reestructura para ampliar un contrato con la empresa Next Energy, señalada por incumplimientos, con el fin de cuadruplicar la deuda pública de 3 mil a más de 12 mil millones de pesos, comprometiendo recursos estatales y municipales hasta 2035, de acuerdo con una investigación de Pop Lab.

El proyecto, aprobado con rapidez por un Congreso de mayoría panista, incluye sumar a diversas dependencias y municipios al esquema, pese a que la empresa ya había cobrado millones por un parque solar que nunca operó. La medida ha generado cuestionamientos por el endeudamiento a largo plazo, la falta de resultados y posibles irregularidades en el proceso, además de investigaciones en curso por autoridades federales.

Además, durante su gestión como alcaldesa de Aguascalientes, Tere Jiménez acumuló diversos señalamientos por presuntos actos de corrupción, incluyendo un desfalco millonario en la compra de luminarias con sobreprecio, que habrían costado cientos de millones adicionales al erario.

Estas adquisiciones beneficiaron a empresas vinculadas a perfiles cercanos al PAN, lo que desató críticas incluso dentro de su propio partido y evidenció posibles conflictos de interés en la asignación de contratos públicos.

Asimismo, su administración fue cuestionada por el manejo opaco de recursos y contratos otorgados a empresas fantasma, así como por irregularidades en proyectos de infraestructura y servicios. También la señalan de haber mantenido influencia sobre el Congreso local, lo que habría facilitado el encubrimiento de estas prácticas.

A pesar de las acusaciones, no enfrentó sanciones y, por el contrario, fue respaldada políticamente dentro de su partido para continuar su carrera.

Al final, gobernar mal no impide ganar bien.

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