El gobernador de Movimiento Ciudadano destacó los daños registrados durante la marcha del 18 de octubre, pero no respondió a las observaciones sobre una presunta coordinación entre policías y manifestantes violentos.
El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, evitó responder directamente a los señalamientos de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) sobre una posible coordinación entre grupos violentos y autoridades policiales durante las manifestaciones en el estado. En cambio, atribuyó los hechos a supuestos intereses políticos externos que buscarían generar caos y desestabilización.
A través de un video difundido en redes sociales, el mandatario de Movimiento Ciudadano aseguró que su administración y los manifestantes pacíficos impidieron la infiltración de grupos de choque. También llamó a cerrar filas para evitar que personas ajenas a Jalisco, según su versión, provoquen confrontaciones en la entidad.
Lemus sostuvo que, durante la movilización del domingo 18 de octubre, no hubo enfrentamientos ni manifestantes inocentes afectados, aunque denunció destrozos en edificios públicos, comercios y patrimonio histórico. Entre los daños mencionó puertas y ventanas rotas en el Palacio de Gobierno, pintas en sus muros y en la Catedral de Guadalajara, así como el lanzamiento de explosivos contra las sedes del Congreso estatal y del Palacio de Justicia.

La CNDH, por su parte, señaló que genera suspicacia que hasta el lunes no se hubieran presentado quejas de familiares de las personas detenidas ni de los propios arrestados. El organismo también puso bajo cuestionamiento la actuación policial ante los hechos violentos, mientras el gobernador evitó abordar directamente esas observaciones.
En paralelo, cuentas en redes sociales identificadas como bots o simpatizantes de MC emprendieron una campaña contra la comisión, luego de que atrajera el caso de presuntas torturas en Casa Jalisco, ocurridas el 11 de octubre. La intervención del organismo podría derivar en nuevos señalamientos contra la administración estatal.
De acuerdo con el gobierno de Jalisco, el saldo preliminar de la jornada fue de 10 personas detenidas, 15 policías con lesiones leves y daños estimados en 15 millones de pesos al Palacio de Gobierno y al mobiliario urbano. Hasta el momento, la información oficial no resuelve los cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades durante las protestas.

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