Ricardo Anaya cobija a Maru Campos mientras arrastra historial de corrupción y escándalos

Por: Frank Alvarado

El senador panista salió en defensa de Maru Campos durante su comparecencia ante la FGR; mientras él mismo arrastra señalamientos por corrupción, sobornos y lavado.

El senador panista Ricardo Anaya Cortés fue parte de la comitiva que cobijó a la traidora a la patria, y gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, durante su comparecencia ante la Fiscalía General de la República en la Ciudad de México. 

Mientras la mandataria estatal permitió operaciones extranjeras en territorio nacional, Anaya prefirió lanzar ataques contra el gobierno de Sinaloa, acusando a Morena de narcogobierno, cuando fue con el gobierno del panista, Felipe Calderón, que un verdadero narco, Genaro Garcia Luna, estuvo operando bajo sus narices.

Durante la conferencia panista, el excandidato presidencial aseguró que en Sinaloa existe un “narco gobernador” protegido por Morena, esto cuando el gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya se presentó a declarar ante la FGR el día de ayer; mientras presentó a Maru Campos como una “gobernadora valiente” por el desmantelamiento de un narcolaboratorio

Sin embargo, sus declaraciones son una muestra de cinismo político, considerando que el propio PAN arrastra el antecedente de haber sostenido un narcogobierno encabezado por Genaro García Luna, hoy condenado en Estados Unidos por vínculos con el crimen organizado. Pese a ello, Anaya intentó posicionar a su partido como referente en materia de seguridad.

El panista insistió en que el gobierno federal “persigue” a Maru Campos por ser gobernadora de oposición y acusó a Morena de utilizar el caso como distractor político. Incluso, frente a las cámaras de Los Reporteros Mx, reiteró que el PAN respaldará “tope donde tope” a la mandataria chihuahuense

Sin embargo, el historial de Anaya habla por sí solo, pues se trata de un personaje al que el exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, señaló de presuntamente haber recibido sobornos para aprobar la reforma energética durante el gobierno de Enrique Peña Nieto. Aunque Anaya negó los señalamientos, durante varios meses abandonó el país argumentando falta de garantías jurídicas. 

A ello se suman cuestionamientos por el presunto enriquecimiento de su familia a través de operaciones inmobiliarias millonarias en Querétaro. Investigaciones revelaron la compra y venta de una nave industrial vinculada a empresas familiares de Anaya, operación que dejó ganancias multimillonarias y despertó sospechas sobre posible lavado de dinero. 

Es por ello que la defensa pública de Ricardo Anaya Cortés hacia Maru Campos termina por exhibir nuevamente las contradicciones del PAN, partido que intenta erigirse como autoridad moral en materia de seguridad, pese a cargar con antecedentes ligados a corrupción, narcotráfico y presuntos pactos políticos

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *