Categoría: Opinión

  • EL COMBATE A LA IMPUNIDAD EN EL CASO GILDA LOZOYA: JUSTICIA SIN PRIVILEGIOS Y CON APEGO A LA CONSTITUCIÓN

    EL COMBATE A LA IMPUNIDAD EN EL CASO GILDA LOZOYA: JUSTICIA SIN PRIVILEGIOS Y CON APEGO A LA CONSTITUCIÓN

    Es un caso que confirma que en México hoy se realizan esfuerzos históricos para abatir la impunidad de la que durante años gozaron exfuncionarios y sus cómplices, incluidos familiares, durante la etapa del neoliberalismo en el país. Durante ese periodo, amplios sectores de la sociedad percibieron que el poder político y económico generaba redes de protección que dificultaban la investigación y sanción de actos de corrupción de gran escala. Hoy, independientemente del desenlace judicial que corresponda en cada expediente, el hecho de que las instituciones investiguen y sometan a proceso a personas que durante mucho tiempo parecían intocables constituye un mensaje claro: el combate a la impunidad debe alcanzar a todos, sin distingos, pero siempre dentro de los límites que impone la Constitución.

    El caso de Gilda Lozoya vuelve a poner el dedo en la llaga y pone a prueba la madurez y los avances del sistema penal acusatorio mexicano. Más allá de la relevancia política y mediática del asunto, este proceso refleja que las instituciones de procuración e impartición de justicia hoy enfrentan investigaciones que durante años parecían inalcanzables, incluso cuando involucran a familiares de altos exfuncionarios. Al mismo tiempo, este caso obliga a preguntarnos: ¿para qué sirven realmente las medidas cautelares?

    La hermana del exdirector de Pemex enfrenta una imputación muy delicada por operaciones con recursos de procedencia ilícita dentro del caso Agronitrogenados. De acuerdo con la Fiscalía General de la República, Gilda habría participado presuntamente en una triangulación de aproximadamente 3.4 millones de dólares para la adquisición de un inmueble en la alcaldía Álvaro Obregón. Después de una audiencia inicial de más de diez horas, la jueza electa Norma Ileana García Peralta, respetando los derechos fundamentales de la imputada y con pleno apego al orden constitucional, determinó que Gilda Lozoya continuará su proceso en libertad, pero bajo diversas medidas cautelares: firma periódica ante la autoridad, colocación de un localizador electrónico, entrega del pasaporte y prohibición para salir de la zona metropolitana y del territorio nacional.

    La resolución, que puede resultar hasta cierto punto impopular, generó opiniones encontradas. Para algunos, permitir que una persona imputada por lavado de dinero enfrente el proceso en libertad representa un acto de impunidad o incluso de corrupción. Sin embargo, precisamente porque hoy existe una investigación seria y una imputación formal en un caso de alto impacto, conviene distinguir entre impunidad y respeto al debido proceso. Combatir la impunidad no significa desconocer los derechos fundamentales de quien enfrenta un proceso penal. Por el contrario, significa demostrar que incluso los casos más emblemáticos pueden conducirse conforme a la Constitución y no bajo la lógica de la condena anticipada.

    El artículo 19 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es muy claro al establecer que la prisión preventiva constituye una medida excepcional y no una regla general. No se trata de una pena anticipada, y esa diferencia debe ser comprendida por toda la sociedad.

    Asimismo, los artículos 155 y 156 del Código Nacional de Procedimientos Penales disponen que el juez debe privilegiar la medida cautelar menos restrictiva posible, siempre que sea suficiente para garantizar la comparecencia del imputado al proceso, evitar la obstaculización de la investigación, proteger a la víctima, a los testigos o a la comunidad y asegurar el cumplimiento de una eventual sentencia.

    Este principio de mínima intervención no representa un beneficio para quien enfrenta un proceso penal; constituye una garantía esencial de todo Estado constitucional de derecho. La prisión preventiva no fue diseñada para satisfacer la exigencia social de castigo, sino para neutralizar riesgos procesales, como la afectación a la víctima, la obstaculización del procedimiento o la posibilidad de fuga de la persona imputada. Sin embargo, evitar esos riesgos no significa que la prisión preventiva deba ser la única opción. Por el contrario, debe ser el último recurso cuando ninguna otra medida resulte suficiente para cumplir con esas finalidades.

    La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha sostenido que la prisión preventiva es la medida cautelar más gravosa dentro del proceso penal y, por ello, únicamente resulta constitucional cuando ninguna otra medida menos restrictiva permite alcanzar los fines del procedimiento. En la misma línea, la Corte Interamericana de Derechos Humanos ha reiterado, en asuntos como Suárez Rosero vs. Ecuador, Bayarri vs. Argentina y Tzompaxtle Tecpile y otros vs. México, que la prisión preventiva no puede utilizarse como una pena anticipada ni justificarse por la presión mediática o por el interés público que genere un caso.

    La autoridad judicial no puede imponer prisión preventiva únicamente porque Gilda Lozoya sea hermana del exdirector de Pemex o por los prejuicios que existan en torno al caso. Resolver conforme a derecho fortalece la legitimidad del combate a la impunidad, pues demuestra que el Estado puede investigar y procesar a personas vinculadas con antiguos círculos de poder sin renunciar a los principios constitucionales que rigen todo proceso penal.

    También queda demostrado que las instituciones de justicia tienen hoy la oportunidad de consolidar una transformación profunda: dejar atrás un sistema en el que durante años coexistieron la impunidad para algunos y el abuso del poder punitivo para otros. La legitimidad de ese cambio dependerá de que las decisiones judiciales se expliquen con claridad y se sustenten siempre en la Constitución, no en presiones políticas o mediáticas.

    El debate jurídico sobre el caso Gilda Lozoya no debería centrarse exclusivamente en determinar si fue correcta o incorrecta la decisión de permitir que enfrentara el proceso en libertad. La verdadera discusión consiste en identificar cuáles son las medidas más eficaces para impedir la sustracción de la justicia, garantizar el desarrollo del proceso y asegurar, en su caso, la reparación del daño.

    En delitos patrimoniales y financieros, como las operaciones con recursos de procedencia ilícita, el riesgo procesal no siempre radica únicamente en la posibilidad física de abandonar el país. Con frecuencia, el mayor riesgo deriva de la capacidad económica de la persona imputada para movilizar recursos, ocultar activos, financiar una eventual evasión, impedir que el Estado recupere los bienes vinculados con la conducta investigada o incluso utilizar estructuras de corrupción para influir indebidamente en las autoridades.

    Por ello, además de las medidas cautelares personales impuestas por la autoridad judicial, resulta fundamental analizar, cuando corresponda, la imposición de medidas cautelares de carácter real, como el aseguramiento de cuentas bancarias, la inmovilización de activos, el embargo precautorio de bienes y la fijación de garantías económicas suficientemente robustas. Estos mecanismos permiten neutralizar el riesgo patrimonial sin afectar de manera desproporcionada el derecho a la libertad personal. Además, no sólo dificultan una eventual fuga, sino que preservan bienes que podrían destinarse a la reparación del daño en caso de una sentencia condenatoria.

    En un país donde durante años prevaleció un modelo que permitió que numerosos casos de corrupción permanecieran impunes y donde la cercanía con el poder político frecuentemente representó un escudo frente a la acción de la justicia, resulta indispensable que el combate a la impunidad alcance también a quienes antes parecían intocables. Ese legado de privilegios, asociado por muchos al periodo neoliberal, sólo podrá superarse mediante instituciones fuertes que investiguen sin excepción y juzguen sin favoritismos. Sin embargo, ese esfuerzo perdería legitimidad si las decisiones judiciales dejaran de responder a criterios constitucionales y legales para atender únicamente la presión mediática. La igualdad ante la ley exige rechazar tanto el populismo punitivo como cualquier trato privilegiado que permita a quienes cuentan con mayor poder económico sustraerse de la acción de la justicia.

    El combate a la impunidad no comienza ni termina con la prisión preventiva. Comienza cuando el Estado es capaz de investigar a quienes durante años permanecieron fuera del alcance de la justicia y continúa cuando ese proceso se desarrolla con pleno respeto a las garantías constitucionales. En investigaciones por operaciones con recursos de procedencia ilícita, esa justicia no necesariamente se alcanza privando de la libertad a la persona imputada, sino asegurando los recursos económicos que podrían facilitar una eventual evasión y preservando el patrimonio que, en su caso, deberá responder frente a la sociedad.

    El verdadero reto no consiste únicamente en decidir quién merece una celda, sino en demostrar que ningún apellido, vínculo familiar o posición política puede colocar a una persona por encima de la ley. La justicia será verdaderamente transformadora cuando sea capaz de romper con las inercias de impunidad heredadas del periodo neoliberal, pero también cuando lo haga respetando escrupulosamente la Constitución, el debido proceso y los derechos humanos. Porque cuando un juez protege los derechos de una persona imputada no está otorgando impunidad; está garantizando que la ley se aplique con la misma fuerza y bajo las mismas reglas para todos.

    Romper con las inercias de impunidad heredadas del periodo neoliberal exige instituciones fuertes, ministerios públicos profesionales y jueces independientes. También exige comprender que el respeto al debido proceso no protege a una persona en particular; protege a todos los ciudadanos frente al ejercicio arbitrario del poder.

    Por: Jueza Amarande Riojas Orozco
    Maestra en Gobierno y Políticas Públicas por la Universidad Panamericana

  • Los pagos y sigue la historia

    Los pagos y sigue la historia

    La CNTE vive

    Dos temas, el primero ha aparecido como algo poco importante, pero debe encender luces parpadeantes, con ruido y todo, para la SHCP y la Presidencia de la República. Una reducción en la recaudación del 1.4%, lo que no se registraba desde 2012, parece menor pero también el consumo registra una reducción del 1.8% en el mismo período y con relación a 2025.  

    Es una voz de alerta, sobre todo si tomamos en cuenta que Enrique Peña Nieto excentó a la FIFA, garrapata del futbol mundial del pago de impuestos, hoy ilegal en la letra. ¡Gran negocio! México, nomás ve pasar el dineral y permite el daño social y laboral contra las mayorías sin chistar. ¿Será por eso que se atrasó el inicio de la dispersión de las Pensiones para Adultos Mayores? Hay que recordar que son un derecho constitucional gracias a Andrés Manuel López Obrador.

    Sería bueno que Clara Brugada se transportara en METRO, sin avisar y como cualquier habitante de la CDMX, o que tratara de hacer menos de 1 hora entre Indios Verdes y la Roma transitando en auto por Cuauhtémoc, o por la vía que quiera. Es terrible. 

    El segundo tema tiene que ser un testimonio de la historia de la lucha de maestros, fuerza laboral y proletariado en general en la segunda mitad del S. XX, que no murió y sí ha sido fuente de conciencia y combatividad de muchos apoyadores drl inico de la 4T, que después se ha convertido en una deplorable y frívola simulación. Lo más triste es que se convierte en suelo fértil para las aspiraciones de la ultraderecha. Hoy, hasta las pensiones de adultos mayores, derecho constitucional, ni se están pagando en tiempo y forma, pero las exenciones de impuestos, siguen existiendo. 

    Reproduzco la segunda parte del texto publicado por el Lic. Joaquín Ortega Esquivel sobre la historia de la CNTE y una parte de su vinculación a la lucha popular. El texto es continuación de lo publicado en mi columna del lunes 29 de junio pasado. 

    LA SILENCIADA HISTORIA DEL MOVIMIENTO MAGISTERIAL-POPULAR QUE INICIÓ LA CNTE.2ª Parte.

    Joaquín Ortega Esquivel

    “Luego siguieron las grandes batallas de los profesores de un poderoso Consejo Central del Valle de México, los del estado de Hidalgo, los de Guerrero y los del empobrecido estado de Chiapas quienes dieron grandes lecciones de dignidad en su lucha por rescatar la sección XXXVI del SNTE en favor de la democratización, así como de educación hacia el pueblo frente a la descomposición social y económica del Estado mexicano que durante el gobierno de Miguel de la Madrid quien, rompiendo con la simulación nacionalista revolucionaria de los gobiernos, acató las disposiciones del fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial para iniciar el desmantelamiento total de la economía nacional y anexarla totalmente a los intereses extranjeros.

    Indignados ante tantas injusticias, cientos de miles de padres de familia y ciudadanos de otros sectores salieron espontáneamente a solidarizarse de mil maneras con los maestros, llegando a la máxima manifestación de apoyo mutuo con la realización de Asamblea entre profesores y padres de familia alrededor de todas las escuelas, con lo que vendría la máxima expresión de poder obreros, popular y magisterial. Era un reflejo de odio del pueblo hacia el gobierno y sus formas de control social. (Con el tiempo, sin embargo, el movimiento magisterial perdió la iniciativa de unirse a todo el pueblo y se vio cada vez más aislado como gremio).

    Para tratar de contener la lucha magisterial, el gobierno utilizó todo el poder económico del Estado de México (la segunda economía más rica del país) para iniciar una cínica y criminal campaña para prostituir y corromper a miles de maestros y dirigentes del Valle de México que se perfilaban como la vanguardia de un movimiento nacional. A los principales dirigentes les ofreció cargos como supervisores, directores, dobles plazas, autos de lujo, dinero en efectivo, el aguinaldo más elevado que el de maestros todos los estados, y otras formas de corrupción que alejaron de la lucha independiente a no pocos profesores y corrompieron a otros más.

    Asimismo, el 30 de enero de 1981, ordenó el asesinato del valiente profesor Misael Núñez Acosta, en un barrio proletario de Ecatepec, Estado de México. Con ese motivo, el Consejo Central de Lucha del Valle de México-CNTE y Unidad Obrera Independiente, publicaron un manifiesto denunciando este crimen del gobierno y convocando a todo el pueblo de México a unirse a la lucha de obreros y maestros para terminar con el control de los criminales líderes oficiales que conforman el aparato de control político del sistema político dominante, destacando: “Los líderes y funcionarios desaprensivos están utilizando el terror contra los trabajadores. ¡que nadie se intimide, en estos momentos debemos actuar unidos para hacer imposible que los cadáveres insepultos (líderes y funcionarios) que se roban la vida de México destruyan el futuro de nuestros hijos! ¡Que cada quien tome su posición! ¡Viva la unidad obrero-magisterial! ¡Viva la acción organizada y unida de nuestro heroico pueblo!” Tiempo después los asesinos de Misael fueron detenidos temporalmente en el reclusorio de Nezahualcóyotl, pero extrañamente se escaparon luego de denunciar que fueron contratados por la entonces Tesorera general del SNTE, Elba Esther Gordillo, quien nunca fue detenida, pese a las denuncias que impulsaron en su contra los maestros de la Coordinadora.

    El 5 de febrero de 1982 este histórico movimiento obreros magisterial dio una muestra de organización y poder popular ocupando el Zócalo de la ciudad de México, que desde 1968 no había sido ocupado por ninguna manifestación. Mientras tanto, el gobierno preparaba provocaciones, corrompía a líderes para destruir sindicatos independientes, echaba manos de golpeadores, como en el caso de Volkswagen (Puebla), Vitrofibras, Dina Renault y Siderúrgica nacional (Ciudad Sahagún) Acero Solar, Fervi, Mexicana de Autobuses, Acros, Babco & Wilcox y muchos más, donde destruyó los sindicatos independientes, al tiempo que las corrompidas Juntas de Conciliación y Arbitraje negaban registro de nuevos comités independientes o promovían el cierre de las empresas antes de aceptar la democratización.” 

    Hasta aquí esta 2ª parte del texto original de Joaquín Ortega Esquivel. Pronto la 3ª parte.

    Quiero anotar que en aquella histórica marcha del 5 de febrero de 1982, yo iba formando parte de uno de los contingentes, el del entonces Sindicato Nacional de Trabajadores de Aviación y Similares (SNTAS), que agrupaba a 34 empresas del sector aeronáutico, entre ellas la antigua Compañía Mexicana de Aviación. En octubre de aquel año nos vimos obligados a estallar la huelga más larga en la historia de esa aerolínea, que era saqueada por los directivos que impuso aquel gobierno. 

    El entorno era delicado porque acababa de ser electo el neoliberal Miguel de la Madrid Hurtado y sabíamos que era un represor más terrible que sus antecesores, además había nombrado director a Enrique Loaeza Tovar, que era director de Aeroméxico y Mexicana al mismo tiempo. 

    El saqueo hizo que Mexicana de Aviación “perdiera” mas de 3 mmdp en el corto periodo de 3 meses en que duró en la dirección. Al final, la huelga logró un aumento salarial mayor al establecido por el tope salarial, el pago del 50% de los salarios caídos y la remoción inmediata del saqueador Loaeza Tovar y la reintegración de Dn. Manuel Sosa de la Vega como director de la empresa. Menos de un año después, para agosto de 1983, la empresa respaldada por sus trabajadores ya transportaba a más del 60% de pasajeros entre la República Mexicana y los Estados Unidos. Cuando una empresa respeta y respalda a sus trabajadores, con horarios, salarios y trato justo, los resultados son inmediatos. 

    En la actualidad, aún a pesar de las reformas laborales tan cacareadas por los personeros de la cuarta simulación, los derechos laborales en México no son respetados. Es increíble que después de la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, siga habiendo muchísimos casos sin resolver y no haya autoridad laboral en ninguna parte, que trabaje en serio para resolverlos. Todo son largas para los trabajadores, en cambio la patronal sigue gozando de todos los privilegios que le proporcionó y le proporciona el neoliberalismo, hoy disfrazado de “Humanismo Mexicano”.

  • Julio

    Julio

    Empieza julio y pues con la novedad que el T-MEC, para bien o para mal, sigue vigente, por lo menos hasta el 2036, ahora con una revisión anual, siendo la primera el 20 de julio de 2026, pese a los deseos de los prianistas, para gritar a los cuatro vientos que el Gobierno de México y la 4T, falló; y a los detractores dentro de la 4T y fuera de Ebrard, el T-MEC continúa.

    Aunque, es un buen momento para empezar a desafanarnos de los gringos, aunque sea complicado al principio, ese principio tiene que iniciar lo más pronto posible, antes de que la caída de los gringos nos lleve al baile. Como si no hubiera más mercados en el mundo. Eso y la aferración de alguien que pareciera más empleada de BlackRock que de México, pero ese es otro tema.

    Y ya que hablamos de la oposición, para ellos es normal quedar ridículo, hasta usando el tema del Mundial, antes del partido de México contra Ecuador, ahí están todos los de la oposición, presumiendo su mexicanismo, con “soy mexicano, pero esperemos que gané Ecuador, porque en México no hay nada que celebrar, o en México todo está mal” o ahora que ganó México, su tontería, “y si así nos organizamos para sacar al mal gobierno de México”, no se han dado cuenta que eso hicimos en 2018 cuando ganó AMLO, y si seguimos sin corregir el rumbo de este barco, se tendrá que repetir una marcha, sin la intromisión de la oposición de 1 peso que tenemos.

    La 4T debe de regresar a escuchar a su base, por la que ganó, empezar a sacar a todos los infiltrados que metieron Mario Delgado y secuaces con la bendición de la ahora presidenta, porque al final, son los que más daño han y seguirán causando a la 4T y al país, aunque a muchos no les guste.

    Y empezar a jalar a la juventud, porque todos esos andan muy güeritos con la derecha, con lo que les prometen, con lo que nunca les darán, pero al final resulta en un gran riesgo, no podemos olvidar lo que ha pasado con la “izquierda” en el resto de América, por desatender a los jóvenes, a las bases y no cumplir con las promesas de campaña, la “izquierda” fracasó. A las nuevas generaciones, la X, los centennials o cómo se hagan llamar, a todos esos que no pueden leer historia, que les da alergia la historia y la cultura general, todos esos son un peligro para la 4T y para el desarrollo de México, hay que educar de forma correcta a estos “jóvenes”.

    Si salen a festejar la fiesta de fútbol, recuerden que todos somos responsables de nosotros mismos y de los menores –en caso de ir con ellos–, el gobierno no puede ponernos a nuestro cuidador personal, para que nos diga cuándo tenemos que tener sentido común, si en la celebración, empiezan los desmanes de algunos (que probablemente meterán los prianistas en un intento de desestabilizar al Gobierno), la mejor opción es caminar hacia el lado contrario y regresarse a sus domicilios.

    Antes de que se me olvide, ¿se han fijado que muchos de los críticos apartidistas, trabajaron en la izquierda, conocieron a alguien “muy importante” o “muy pesado” y ese alguien es un asco de persona, y por esta razón decidieron migrar al PAN o al PRI, no importando que ese alguien también esté en el PAN o en el PRI? Qué coincidencia, no es porque no les hayan dado hueso…

    Ya estamos en julio, el 2026 se está acabando muy rápido y viene un 2027 bastante interesante políticamente hablando, esperamos que la 4T esté preparada y lista para lo que vendrá.

    Por cierto, sigamos haciendo que el hashtag #laperritadetrump siga vigente, también pudiéramos optar por #laperritadeecuador o #laperritadenoboa.

    No se les olvide, este texto está plagado de opiniones, cuestionamientos personales, algunos hechos reales y chunga.

    Gracias.

    BLOG: https://chimpando.blogspot.com/

  • Mundial a medias

    Mundial a medias

    Esta obligada prisa que inexorablemente
    quiere entregarme el mundo con un dato pequeño.

    Carlos Pellicer, Nocturno.

    Es muy probable que en estos días mucha gente en Europa esté pensando que el fin del “mundo” se aproxima, al menos, una mayor proporción respecto a quienes ahora en México puedan creer eso mismo. Lo creo así porque no es difícil sentir la proximidad del fin cuando acabas de sufrir una terrible ola de calor que nunca antes habías vivido. Las cifras que acompañan este desastre dotan de realidad a ese temor: desde el 21 de junio, se han vinculado a esta ola de calor en el continente más de mil 300 muertes en exceso, con Francia reportando cerca de mil decesos en apenas unos días. No se trata solo de estadísticas, sino de termómetros que marcaron picos históricos —como los 41.7°C en Alemania o los 43.7°C en España— desafiando los límites físicos de una población que, en su mayoría, no cuenta con los recursos básicos, como el aire acondicionado, para enfrentar tal asfixia. Imaginen ustedes noches enteras durante las cuales los termómetros se mantienen rondando los 30°C. Los análisis climáticos más recientes sugieren que este fenómeno no debe leerse como una anomalía aislada, sino como un “ensayo general” de lo que está por venir. Europa, que se está calentando al doble del promedio global, enfrenta una vulnerabilidad estructural crítica: sus ciudades y viviendas, históricamente diseñadas para retener el calor ante inviernos gélidos, se han convertido en trampas térmicas frente a un clima que ya no responde a los modelos de adaptación previos. Lo que hoy día millones de europeos pueden estar percibiendo como el fin de un mundo conocido no es sólo una sensación apocalíptica, sino la confrontación material con un sistema climático que, con la forma de olas de calor cada vez más severas, frecuentes y prolongadas, está reescribiendo la cotidianidad y desafiando la capacidad de respuesta de nuestras sociedades modernas.

    Pero subrayo: seguramente el fin del “mundo” no se siente igual en todo el orbe. Pongamos por caso: para la mayoría de mis conciudadanos, supongo, la noche del martes 30 de junio, después de que la selección nacional mexicana derrotara a Ecuador y asegurara así el ansiado quinto partido en el Mundial, la idea del fin de los tiempos estaba muy lejos de sus pensamientos.

    Mundo y mundial, así como global, son palabras que expresan poderosas abstracciones, abstracciones inmensas más o menos apuntaladas en parte de la realidad concreta. El lenguaje no sólo nombra y describe la realidad, sino que la construye y, en este caso, la delimita. Así que es perfectamente pertinente preguntarse qué tan realmente mundial es nuestra concepción del mundo. Por ejemplo, pensemos en el dichoso “Mundial” de Futbol… En esta edición no participaron las selecciones de los dos países más poblados del planeta, India y China —de hecho, China únicamente ha participado en una ocasión, en 2002, en la Copa del Mundo Corea-Japón, la primera que tuvo lugar en suelo asiático, mientras que jamás hemos visto al equipo de India, el país con más habitantes de todo el mundo, jugar en el torneo—. Recordemos que, en conjunto, en India y China viven 2.9 mil millones de seres humanos, de tal suerte que en el Mundial México 2026, sólo considerando la ausencia de indios y chinos, no tienen representación uno de cada tres habitantes del mundo. Además, deberíamos sumar otras ausencias importantes. Ningún ciudadano de los países que ocupan las posiciones 4, 5, 6 y 8 en la tabla de las naciones más pobladas —Indonesia, Pakistán, Nigeria y Bangladesh— está viendo jugar a su selección en este campeonato. Más relevante en términos geopolíticos resulta la falta del equipo del país más extenso del planeta, Rusia —noveno en la tabla en cuanto a cantidad de habitantes—. Y dado que tampoco participa Etiopía, resulta que ocho de los diez países más poblados del mundo no están convidados al Mundial: en ellos radica nada menos que el 49% de todos los hombres y mujeres vivos en la actualidad, es decir, prácticamente la mitad de todos los seres humanos.

    Al final, tanto el colapso climático que calcina a Europa como la algarabía de nuestra celebración futbolística nos revelan una misma verdad: nuestra mundialidad es un espejo que sólo refleja parcialidades, usualmente lo que nos conviene mirar. Mientras Europa enfrenta un fin del mundo tangible, físico y dolorosamente local, con todo y los amenazantes tambores de guerra sonando, nosotros disfrutamos por ahora un clima lluvioso, templado, y el “Mundial” en casa, un mundial que, por diseño, excluye a la mitad de la humanidad. Quizás el peligro de estas abstracciones es que nos reducen: nos hacen creer que el mundo es sólo aquello que cabe en nuestras pantallas, ocultando que, más allá de ese encuadre, existe una realidad mucho más vasta y diversa.

    Éxito a la selección el próximo domingo.

  • ¿Y si sí?

    ¿Y si sí?

    El martes ha sido un día de fiesta nacional, la selección mexicana de futbol logró lo que hace 40 años no era posible… un quinto partido. ¿En el estadio se escuchaba una frase que al unísono gritaba el público: “¿Y SI SÍ?”, pero de dónde venía esa expresión? … Venía de un chico de 17 años que demostró su capacidad en los partidos que ha jugado en este mundial y su contribución fue crucial para la victoria de anoche, esa victoria que unió corazones, que dio una gran felicidad a nuestro país que tanta falta le hace ante un ambiente lleno de mentiras. ¿Quién iba a decir que un partido de futbol haría caer en pedazos la retorcida imagen que muchos han querido vender de un México que tiene sus problemas, pero que ni por asomo es el monstruo que muchos traidores a la patria quisieron vender al mundo?

    Anoche millones, sí, millones de voces en todos los estados de México salieron a festejar con orgullo un triunfo contundente y avasallador contra una selección de Ecuador que no supo qué tren le pasó encima y los dejó en el campo sin argumentos futbolísticos para defenderse.

    ¿Qué demostraron 2 horas de excelente futbol? Pues nada más y nada menos que México es un país grande, hermoso, lleno de colores y alegrías, fueron 2 goles que echaron por la borda los discursos de locas, perras, chayoteros nacionales e internacionales que intentan crear de nuestro país un panorama que simplemente no existe y como siempre desde hace ya 7 años de transformación, de una u otra manera quedan como lo que son: unos payasos, unos traidores a la patria, pero sobre todo calumniadores que no han logrado su cometido. Los pañuelos blancos solo sirvieron para que se limpiaran la espuma de la rabia de ver triunfar a un país en todos los sentidos, en futbol, en ser anfitrión, en organización, en infraestructura. México ha sido reconocido por los miles de aficionados y medios de comunicación internacionales como una sede que la gente aprecia y busca, muy por encima de Estados Unidos. Basta observar los reportes de los aficionados que solo iban a ver los partidos con los gringos y regresaban a vacacionar a nuestro país.

    Por eso y muchísimas cosas más este mundial de futbol ha sido una ventana al mundo de lo que es México, de nuestra capacidad como país, de hospitalidad y, a pesar de los problemas que se tienen, se demuestra que la imagen que gobiernos injerencistas intentan proyectar para justificar intervenciones, apoyados por gentuza de la oposición, nada más son las mentiras más viles.

    Esas 3 palabritas adquieren una connotación de triunfo, de esperanza, de futuro, pero también de hospitalidad, de amor, de alegría que hacen que nuestro México se exhiba al mundo como el hermoso país que realmente es.

    Así que las Locas, la Perra, los pañuelos, los chayoteros y demás basura de traidores que los acompañan se van a quedar una vez más con las ganas de ver caer a nuestro país.

    No puedo saber qué pasará el domingo con nuestra selección en su 5to partido, solo me basta saber que se logró sortear 40 años de frustraciones en el futbol, así como a través de estos 7 años hemos sorteado 89 años de gobiernos corruptos del PRIAN.

    ¿Y SI SÍ seguimos transformando a México? ¡¡Claro!! Lo veremos en el 2027 y remataremos en el 2030, mientras tanto el domingo, pase lo que pase, apoyaremos a nuestro equipo México, que seguramente saldrá victorioso ante sus rivales como siempre.

    ¡Viva México, vamos muchachos! ¡Sí se puede!

  • Cuando un mundial también se convirtió en un mensaje político para el mundo

    Cuando un mundial también se convirtió en un mensaje político para el mundo

    Durante décadas, la imagen de México en el extranjero estuvo marcada por narrativas de violencia, corrupción e inestabilidad, y prejuicios que opacaron la fortaleza, el talento y la grandeza de nuestro país.

    En este mundial, millones de personas descubrieron otro México, un país que supo ponerse la camiseta, organizar uno de los eventos más grandes y complicados del planeta, recibir con los brazos abiertos a miles de visitantes y presumir con orgullo, nuestra cultura, música, gastronomía, nuestra historia y la calidez de nuestra gente.

    Este evento ha significado un reto enorme por las restricciones migratorias, el endurecimiento de los controles fronterizos y el ambiente político hostil generado por el gobierno de Donald Trump, aún así, México demostró al mundo su capacidad de organización, y su hospitalidad.

    Todo este esfuerzo recayó en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, y la verdad es que todo su equipo ha estado a la altura. La coordinación entre las dependencias federales, el trabajo de su gabinete y el esfuerzo conjunto con los gobiernos locales hicieron que el país estuviera a la altura del desafío.

    También hay que destacar el extraordinario trabajo del Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por Clara Brugada, la capital mostró ser una ciudad con una amplia oferta cultural, espacios públicos activos con servicios urbanos, y mucha organización, también quiero hacer un reconocimiento especial para quienes pocas veces aparecen en las fotografías, el personal de limpieza de nuestras ciudades. Con su trabajo diario, muchas veces silencioso y poco reconocido, contribuyeron a que México luciera limpio, ordenado y digno ante millones de visitantes. Ellas y ellos también han sido parte del éxito de este Mundial.

    Millones de personas han seguido el mundial desde todos los continentes y pudieron observar que México es un país capaz de recibir visitantes con infraestructura moderna, seguridad, conectividad, riqueza cultural y una grandiosa hospitalidad que sigue siendo uno de sus mayores distintivos. Las imágenes de estadios llenos, calles convertidas en espacios de celebración, alegría y una afición apasionada, proyectaron una visión muy distinta a la que con frecuencia ocupaban los titulares.

    Esa, quizá, fue la victoria más importante.

    Les mando un abrazo fraterno

  • Medios desaparecen madres

    Medios desaparecen madres

    Cada colectivo de madres buscadoras debería manifestarse con nombre y siglas para ser identificadas por la población, incluso por las autoridades. Algunas se afiliaron a Ceci Flores, desde tiempos de la campaña de Xóchitl Gálvez, y tienen en sus filas no sólo a familiares de delincuentes desaparecidos sino que llegan al extremo de vestirse de mujer para hacer frente, de manera violenta, a la policía.

    Una de las razones que le dieron credibilidad a las madres buscadoras en México fue su permanente rechazo a los cargos públicos. Las Madres de la Plaza de Mayo, en Argentina, se ganaron el respeto del mundo por su alejamiento de intereses partidistas y políticos.

    Ahora Somos México irrumpe en la trayectoria ya deteriorada de algunas madres buscadoras y anuncia que las candidaturas de 2027 serán para ellas. Montados en el oportunismo más ruin, con la cotización más baja en las acciones de las madres buscadoras, el partido nuevo que pronto cambiará de nombre y color, muestra la vileza que le caracteriza.

    Desde que Ceci Flores, militante de Somos México desde su conformación, se adhirió a la campaña de Xóchitl Gálvez, la trayectoria de las madres buscadoras empezó a desgastarse, su tragedia fue entregada en charola de plata, a la derecha. En ese momento los medios desaparecieron a las madres verdaderas, quienes se quedaron trabajando con apoyos institucionales, mientras las otras, las de la falsificación burda, desprecian, prefieren los reflectores y la compensación inmediata a resultados reales.

    Las seguidoras de Ceci Flores, se dicen poseedores del certificado de autenticidad de las madres buscadoras, donde las verdaderas, las auténticas, la de verdad, son ellas, a pesar de que ella m isma reconoció que sus hijos formaban parte del crimen organizado.
    A esa parte de las madres les interesan los reflectores de los medios, beneficiarse de los programas de su objetivo, los besos de los aficionados suecos, los patrocinios y los cargos de elección popular.

    Las madres buscadoras que Ricardo Salinas y Claudio X. González falsificaron, también son cobijadas por la Conferencia del Episcopado Mexicano, cuyos voceros señalan: “No escapa a nuestra mirada el esfuerzo de las madres buscadoras por hacer visible durante los eventos del Mundial una herida que sangra en nuestro pueblo: sus hijos desaparecidos”.

    La oposición reconoce que las madres buscadoras llevan varios sexenios en su lucha, pero son incapaces de reconocer que las desapariciones no son por causas represivas del gobierno y quien desaparece ahora es el crimen organizado al que se afiliaron sus hijos.

    Es necesario que las verdaderas madres buscadoras, a quienes no les interesa más que encontrar a sus hijos, den nombres y siglas, colores y consignas que las identifiquen antes de que sean borradas totalmente de la lucha social digna y honesta.

    El clero siempre con su misión de infundir miedo en la sociedad y mantener un frente ante cualquier expresión auténticamente popular, utiliza un problema a pesar del profundo dolor que implica y lo suma a su causa. Si a eso agregamos que la frivolidad alcanzó a un grupo minoritario de madres buscadoras que ahora quieren un cargo de elección popular, encontramos que entre Somos México y el clero utilizan a las madres para llevar agua a su molino, mientras ellas aprovechan los beneficios que esta adhesión les proporcionan.

  • ¡México hace vibrar al país!

    ¡México hace vibrar al país!

    La Selección Mexicana volvió a regalarle una noche inolvidable a su afición al derrotar 2-0 a Ecuador en los dieciseisavos de final de la Copa Mundial de 2026. Con un partido serio, intenso y bien trabajado, el conjunto nacional aseguró su boleto a los octavos de final y reforzó la ilusión de millones de aficionados que sueñan con ver al Tricolor hacer historia en casa.

    Desde los primeros minutos, México mostró mayor iniciativa y control del juego. El equipo mantuvo el orden defensivo, presionó la salida de Ecuador y encontró los espacios necesarios para marcar diferencia en el marcador. Las dos anotaciones fueron el reflejo de un funcionamiento colectivo que ha ido creciendo conforme avanza el torneo.

    Al terminar el encuentro, la celebración salió de inmediato a las calles. Miles de personas se reunieron en el Ángel de la Independencia, el Monumento a la Revolución y el Zócalo de la Ciudad de México para festejar el triunfo. Entre banderas, cánticos y caravanas de automóviles, la capital vivió una auténtica fiesta. Familias completas, jóvenes y adultos compartieron la alegría de ver a México instalado entre los mejores equipos del campeonato.

    La emoción también estuvo acompañada por un contexto que varios aficionados recordaron. En abril de 2024, fuerzas de seguridad de Ecuador ingresaron por la fuerza a la Embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente Jorge Glas, un hecho que provocó la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países y fue señalado por México como una violación al derecho internacional. Aunque el partido se disputó con respeto dentro de la cancha, para algunos seguidores el resultado tuvo un significado especial.

    Más allá del simbolismo, el desempeño de la Selección deja motivos para ilusionarse. El equipo ha mostrado equilibrio, confianza y capacidad para competir frente a rivales de alto nivel. Todavía queda camino por recorrer, pero el pase a los octavos confirma que México llega en buen momento a la etapa decisiva del Mundial.

    La afición respondió como siempre: llenó las plazas, hizo sonar los cláxones y volvió a demostrar que, cuando juega la Selección, el país entero encuentra un motivo para unirse. Ahora todas las miradas están puestas en el siguiente compromiso, con la esperanza de que esta historia todavía tenga varios capítulos por escribir.

  • El péndulo latinoamericano: el mito de la victoria de la derecha y la disputa por el poder

    El péndulo latinoamericano: el mito de la victoria de la derecha y la disputa por el poder

    En los últimos meses se ha instalado la idea de que América Latina estaría viviendo un giro definitivo hacia la derecha, impulsado por resultados recientes como el caso de Colombia y por la consolidación de liderazgos conservadores en distintos países de la región. A ello se suma el avance de fuerzas afines en Centro y Sudamérica, configurando un mapa donde una mayoría de gobiernos latinoamericanos se ubican en ese espectro. Sin embargo, una lectura más rigurosa sugeriría que este fenómeno no parece responder a una conversión ideológica permanente de los electorados, sino a un ajuste político propio de sistemas que enfrentan desgaste, inseguridad persistente, desaceleración económica y exigencias crecientes de resultados.

    Desde su origen en la Revolución Francesa, las nociones de izquierda y derecha han expresado una tensión entre transformación y estabilidad. En América Latina, esta tensión se ha traducido en ciclos políticos claros. La llamada ola rosa de inicios de siglo dio paso a un giro conservador a mediados de la década pasada, seguido por un retorno progresista en los años recientes. Lo que hoy ocurre no rompe esa lógica, la confirma. El llamado efecto péndulo responde a una constante: quien gobierna enfrenta límites, errores o crisis que abren espacio a la alternancia.

    La reconfiguración regional actual se explica por liderazgos que han logrado conectar con demandas inmediatas. Nayib Bukele ha construido su legitimidad a partir de una reducción significativa de la violencia mediante políticas de mano dura, mientras que Javier Milei ha capitalizado el hartazgo económico con un discurso de ajuste radical. En Colombia, la victoria de Abelardo de la Espriella en 2026 marca el cierre de un ciclo progresista y evidencia cómo el electorado reacciona ante la percepción de inseguridad o falta de resultados sostenidos. 

    En este contexto, las elecciones de Brasil en 2026 y las intermedias de México en 2027 se vuelven determinantes. Brasil enfrenta una contienda entre Luiz Inácio Lula da Silva y un candidato respaldado por el bolsonarismo, en un entorno de alta polarización. En México, Morena mantiene una ventaja estructural, pero deberá sostenerla en un escenario donde la evaluación ciudadana se concentra cada vez más en resultados concretos, particularmente en seguridad y economía. Lo que ocurra en ambos países influirá directamente en la dirección del péndulo regional.

    A esta dinámica se suma un factor externo decisivo. La administración de Donald Trump ha impulsado el llamado Escudo de las Américas, presentado en una cumbre en Miami en 2026 con la participación de gobiernos afines. Este bloque representa un intento de articular una agenda común en seguridad, migración y combate al narcotráfico, al tiempo que refuerza alineamientos políticos en la región. El respaldo a liderazgos conservadores y la presión sobre países no alineados reflejan que la disputa por el poder en América Latina también se juega en el terreno geopolítico.

    La nueva derecha que emerge no responde a los parámetros tradicionales. Se caracteriza por liderazgos personalistas, comunicación directa y una narrativa centrada en resultados inmediatos. Prioriza la seguridad, promueve decisiones rápidas y desplaza otras agendas cuando percibe que interfieren con el orden o la estabilidad. Su ascenso no puede entenderse sin considerar el desgaste de gobiernos anteriores, la persistencia de la violencia, los escándalos de corrupción y la incapacidad institucional para ofrecer soluciones sostenidas.

    En México, este análisis adquiere una relevancia particular. La oposición tradicional enfrenta fragmentación, falta de narrativa y un desgaste acumulado que limita su capacidad de competir. No obstante, ello no elimina el riesgo de que surja un liderazgo disruptivo que capitalice el descontento bajo una lógica de mano dura. 

    Por ello, la discusión de fondo trasciende la ideología. La continuidad del proyecto de la Cuarta Transformación dependería de su capacidad para entregar resultados verificables, especialmente en seguridad. Este es el eje que puede consolidar o erosionar la confianza ciudadana. Liderazgos técnicos, con experiencia operativa, coordinación institucional y enfoque en resultados, tendrían la posibilidad de fortalecer la percepción de eficacia y contener la tentación de alternativas radicales.

    América Latina vive una reconfiguración volátil donde la nueva derecha capitaliza la fatiga ciudadana, pero enfrenta la misma prueba que la izquierda anterior: entregar resultados sostenibles. México, como potencia regional, tiene la oportunidad y la responsabilidad de demostrar que un gobierno de izquierda puede adaptarse, priorizar la seguridad y el bienestar de mexicanas y mexicanos, y mantener estabilidad sin aislarse del contexto hemisférico. Porque, al final, el péndulo no responde a discursos, responde a resultados.

  • AMLO, Monsiváis, la homofobia y la mentira

    AMLO, Monsiváis, la homofobia y la mentira

    Hay errores periodísticos. Y hay publicaciones que terminan exhibiendo algo mucho más grave: la renuncia al principio más elemental del periodismo, verificar antes de publicar. Digo, es algo normal en la prensa de derecha.

    Eso ocurrió con la supuesta entrevista de Carlos Monsiváis difundida por El Universal. El diario terminó retirando el texto y ofreciendo una disculpa pública a la familia del escritor al reconocer que no pudo acreditar la autenticidad de las declaraciones que le fueron atribuidas, pero curioso jamás se disculparon con AMLO las ternuritas estas.

    La publicación apareció en un contexto político donde Andrés Manuel López Obrador ha sido, durante décadas, objeto de un intenso linchamiento mediático. Desde que era jefe de Gobierno de la Ciudad de México, pasando por los procesos electorales de 2006, 2012 y 2018, y durante todo su gobierno, alrededor de su figura circularon rumores, montajes, noticias falsas, campañas de desprestigio y narrativas construidas más desde la confrontación política que desde los hechos.

    En este caso, además, existe otro elemento igual de preocupante: la homofobia. La fuerza de la historia atribuida a Monsiváis descansaba en una vieja lógica discriminatoria: presentar una supuesta relación entre dos hombres como si eso constituyera un escándalo político.

    Vale la pena preguntarse por qué esa historia pretendía resultar explosiva. La respuesta es incómoda: porque todavía hay quienes consideran que la orientación sexual puede utilizarse como arma para desacreditar a una persona.

    No sólo se utilizó el nombre de uno de los intelectuales más importantes de México sin una verificación suficiente. También se recurrió, de manera implícita, a un prejuicio que Carlos Monsiváis combatió durante toda su vida.

    Monsiváis fue un defensor de las libertades, un crítico del conservadurismo moral y una de las voces que ayudó a abrir el debate público sobre los derechos de la diversidad sexual en México. Resulta irónico que, años después de su muerte, su nombre apareciera vinculado a una historia cuya eficacia dependía precisamente del morbo y de la persistencia de prejuicios homofóbicos.

    Porque, incluso si la anécdota hubiera sido cierta, ¿cuál sería el escándalo?

    ¿Que dos hombres hubieran sostenido una relación?

    Sólo una sociedad que todavía arrastra prejuicios podría convertir eso en una noticia destinada a destruir reputaciones.

    Obliga a reflexionar sobre los límites entre el periodismo y la propaganda, entre la investigación y la especulación, entre el derecho a informar y la tentación de publicar aquello que confirma prejuicios o alimenta la polarización política.

    Las disculpas eran necesarias. Pero también hace falta reconocer el daño que producen las noticias falsas cuando se insertan en un ambiente de confrontación permanente. Porque una mentira no deja de ser mentira sólo porque encaje con las ideas de quienes desean creerla.

    El periodismo tiene la responsabilidad de incomodar al poder, sí. Pero también tiene la obligación de hacerlo con pruebas. Cuando renuncia a esa obligación, deja de servir a la sociedad y termina sirviendo a los poderosos.

    El Universal y otros medios de derecha actuaron como lo han hecho a través de los años, a base de mentiras construir narrativas que golpeen al obradorismo. Por eso los combatimos, porque son mercenarios de la información y unos pinches mentirosos.

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