Las siete mayores economías del mundo reaccionan a la presión de Washington y a la crisis por la guerra con Irán. Prometen un primer envío fuerte de diésel en solo 20 días.
Los países del G7 acordaron sacar al mercado 100 millones de barriles de petróleo y diésel de sus reservas. El plan arranca de inmediato y se extenderá durante cuatro meses. La Agencia Internacional de Energía (AIE) coordinará la liberación.
El grupo prometió que la primera entrega de diésel será “sustancial” y llegará en los primeros 20 días. Además, no descartó liberar más reservas si la situación lo exige. Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido firmaron el compromiso.
El acuerdo llegó después de una semana de presiones. El jueves, Reuters informó que el gobierno de Donald Trump pidió a Alemania y Francia reducir sus reservas de emergencia. Si se negaban, Washington amenazaba con prohibir sus exportaciones de diésel.
Al final, los países del G7 también se comprometieron a no vetar las exportaciones entre ellos. El presidente francés, Emmanuel Macron, presidió la videoconferencia y habló con Trump en la madrugada del viernes. Francia ocupa este año la presidencia rotatoria del grupo. Poco después, Trump celebró en Truth Social que Europa liberaría una cantidad “masiva” de sus reservas.
Macron añadió que el grupo buscará bajar los márgenes de las refinerías y los costos de transporte. Ambos se dispararon por la guerra en Medio Oriente y por los bloqueos en el estratégico estrecho de Ormuz.
Los consumidores ya sienten el golpe. A finales de septiembre, el galón de diésel en Estados Unidos llegó a un récord de 6.53 dólares. En la Unión Europea, el litro alcanzó un promedio semanal de 2.24 euros. Trump también tiene un motivo político para actuar: busca abaratar el combustible antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
La escasez tiene varias causas. La guerra con Irán frena el suministro mundial. Rusia prohibió sus exportaciones después de que Ucrania dañó varias de sus refinerías. Por su parte, las refinerías chinas suspendieron sus ventas de combustible en octubre para proteger sus reservas internas.
Europa depende cada vez más del diésel estadounidense. Hoy, la mitad del diésel que importan los 27 países de la Unión Europea viene de Estados Unidos. Por eso la amenaza de un veto preocupaba tanto a Berlín y a París.
No es la primera vez que la AIE interviene este año. En marzo, sus 32 miembros acordaron liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas por la guerra con Irán. Fue la mayor liberación de este tipo en la historia.


Deja un comentario