Si la primera declaración pública ante el árbitro electoral fue la de pedir auditorías a todos los partidos para salvar su historial delictivo, ya podemos imaginar cuál sería su primera disposición de gobierno de Somos México: sacar de la cárcel a los miembros del crimen organizado.
Antes que consolidar su calidad de partido político el representante de Somos MX, pugnó por fortalecer la intención de inocencia de Ernesto Ruffo. De nada le sirvió su experiencia en el IFE, ni su vieja militancia priista a Marco Antonio Baños, ex consejero, se mostró como un simple porro.
Con un poco de dedicación a la lectura, actividad que nunca han practicado ninguno de los miembros de ese partido, pueden darse cuenta de que las investigaciones sólidas tienen en curso más de un año y las declaraciones recientes del PAN y de Somos MX, dan lugar a nuevas vertientes de exploración. La simple conformación de un frente común de ex gobernadores panistas en favor de la inocencia de Ruffo, abre nuevos caminos a la indagación.
La red de complicidad tiene tanto alcance que cualquiera de ellos, o algunos, seguramente tiene que ver con ese delito. Cuatro mil millones de pesos, hasta el día de hoy, como desfalco al fisco, es una cantidad que debió tener cómplices de alto nivel en otros estados.
La reacción visceral y agresiva de Somos MX, acusa complicidad en la conformación de su proyecto político y seguramente hay indicios de contaminación entre unos y otros. La presencia de Ruffo en Somos MX, se ve incorporada con calzador, por los antecedentes panistas y la aparente pasividad del ex gobernador de Baja California en los últimos años.
No se trata de un perseguido político, como quieren hacerlo aparecer la dupla de la derecha conformada por el PAN y Somos, una investigación profunda de más de un año, echa abajo cualquier intento de aproximarlo a dicha categoría.
La acusación está sólidamente cimentada lo que hace falta conocer es la declaración de Ruffo en la cárcel, su negociación para reducir sentencia que puede incluir a algunos de los que ahora se desgarran las vestiduras argumentando su inocencia, cuando en realidad pugnan por su propia impunidad.
La conformación de ex consejeros electorales y ex ministros de la suprema Corte anunciaba la tendencia hacia la judicialización de las elecciones, su partido, la política y la democracia, y no tardaron en mostrar esta trinchera en tribunales. Saben que por voto mayoritario no ganarán anda, pero conocen muy bien las lagunas legales que todavía en las leyes electorales que la propia oposición ha impedido erradicar, y en ellas hacen su bastión legaloide.
El estado de las investigaciones está más avanzado de lo que se anuncia públicamente, incluso podría pensarse que se les otorgó el registro condicionado, a sabiendas de que su financiamiento no era legal, y después probar que se fortaleció con dinero ilícito y retirar su registro. Por eso tan airadas reacciones dentro y fuera de Somos MX, pero sobre todo del PAN, donde podría haber cómplices de Ruffo.
Elegir como carta de presentación ante la autoridad electoral y la opinión pública la defensa de un delincuente y calificarlo preso político, desenmascara los objetivos de un partido que ahora muestra que es de derecha y que no es muy derecho.
Hacemos comunicación al servicio de la Nación y si así no lo hiciéramos, que el chat nos lo demande.

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