Categoría: Opinión

  • Ley Catastral y Programa Metropolitano: texto vs rumor

    Ley Catastral y Programa Metropolitano: texto vs rumor

    ¿Van a subir el predial o a quitarle a alguien su casa por tener un terreno baldío? La pregunta recorre conversaciones familiares y redes sociales. Este 18 de octubre, las autoridades anunciaron que revisarán las propuestas más cuestionadas del Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México. Lo hicieron mientras su consulta pública sigue abierta y después de que el Congreso aprobó una nueva ley catastral. En medio del temor y las respuestas oficiales, conviene separar los textos: ¿qué propone cada uno y qué podemos hacer todavía?

    La Ley General para el Fortalecimiento y Armonización Catastral y Registral busca que los catastros y los registros de la propiedad de todo el país compartan información y operen con herramientas compatibles. Prevé una Clave Única para identificar cada inmueble y una cédula que vincule esa clave con su registro. Si los datos coinciden y pueden consultarse mejor, será más fácil detectar errores. Pero una clave no es una escritura ni demuestra por sí sola quién es dueño de una casa.

    La ley no crea un impuesto federal, no fija una nueva tasa de predial y no entrega a la Federación su cobro. El temor, sin embargo, tiene una raíz comprensible: un padrón más completo puede facilitar que las autoridades locales revisen valores catastrales, utilizados para calcular ese impuesto. Modernizar la información no equivale automáticamente a aumentar el recibo, pero tampoco garantiza que todos los recibos permanezcan iguales. Habrá que vigilar las decisiones de cada municipio y entidad.

    El Programa de Ordenación trata de otro asunto: cómo coordinar la planeación de una metrópoli que abarca la Ciudad de México y municipios del Estado de México, Hidalgo y Morelos. Su proyecto, organizado en nueve apartados, propone rutas para atender problemas compartidos como vivienda, movilidad y uso del suelo. Según su propia introducción, orienta a las autoridades: no sustituye los planes locales, no cambia directamente los usos del suelo ni impone por sí solo obligaciones a los propietarios.

    Entonces, ¿por qué causó inquietud? Porque en sus capítulos 7 y 8 aparecen propuestas para acercar los valores catastrales a los de mercado y aprovechar predios baldíos o subutilizados. Aunque no se aplican automáticamente, podrían influir en decisiones locales posteriores. Una frase del programa no basta para quitarle a alguien su propiedad; tampoco sería responsable ignorar cómo esa propuesta pudiera traducirse después en una regla o un acto de autoridad. Esa es la diferencia entre descartar un rumor y examinar un riesgo.

    Ambos instrumentos se tocan en un punto: la ley puede mejorar los datos de los inmuebles y el programa puede aprovechar esa información para orientar la planeación. Pero tienen distinto alcance y están en momentos distintos. La ley ya fue aprobada por Diputados y Senado y espera su publicación; el programa todavía puede cambiar. El anuncio de revisión sobre valor catastral y predios baldíos reconoce las preocupaciones recibidas. Aún no sabemos qué se eliminará o modificará en la versión final.

    También hay fechas que seguir. Una vez que entre en vigor la ley, deberán emitirse lineamientos técnicos en treinta días hábiles; las plataformas y modelos deberán estar listos para operar el 1 de enero de 2027, y los congresos locales tendrán 180 días para adecuar sus normas. Ahí importa saber cómo se corregirán datos equivocados y qué podrá hacer una persona si una decisión afecta su patrimonio. Si alguna autoridad actualiza valores, deberá explicar sus criterios y respetar los medios de defensa aplicables.

    La participación inmediata está en el programa. Hasta el 22 de noviembre puede consultarse el proyecto en pozmvm.sedatu.gob.mx y enviar observaciones mediante su formulario o al correo [email protected]. Señalar el apartado preocupante, explicar su posible efecto y proponer una corrección es más útil que repetir que habrá un «predialazo» o aceptar sin más que nada puede pasar. Después habrá que comparar las observaciones con el texto definitivo y seguir las decisiones locales.

    La discusión ya produjo una promesa de revisión. Ahora toca convertirla en cambios verificables. Una casa no se defiende con un rumor, pero tampoco con un comunicado tranquilizador: se defiende leyendo lo que se propone, participando a tiempo y exigiendo que cada decisión sobre el patrimonio tenga razones y responsables.

  • Irán asegura tener como botín la mayor bomba antibúnker de EUA

    Irán asegura tener como botín la mayor bomba antibúnker de EUA

    El arma pesa unas 13 toneladas y solo la lanza el bombardero B-2. Washington intenta verificar la versión iraní, según reportes.

    Irán afirma que tiene en su poder una bomba antibúnker estadounidense. Se trata de la GBU-57 MOP, la mayor bomba aérea convencional del mundo. Según la versión iraní, el país la obtuvo como botín de guerra.

    La GBU-57 pesa 30.000 libras, unas 13 toneladas. Ningún otro avión la lleva, solo el bombardero B-2. Además, fue diseñada para destruir objetivos enterrados a gran profundidad, como búnkeres y túneles. Washington la usó en junio de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes, en la operación Midnight Hammer.

    Según los reportes, la Guardia Revolucionaria sostiene que recuperó una de esas bombas intactas. Washington intenta comprobar la afirmación. Por su parte, expertos israelíes dudan de que Irán pueda copiar un arma tan compleja.

    Si la versión fuera cierta, los ingenieros iraníes podrían estudiar la bomba pieza por pieza. Por ahora, la información proviene solo del lado iraní.

  • De buscadora a diputada

    De buscadora a diputada

    Es urgente localizar a por lo menos uno de los hijos de Cecy Flores con vida para que informe, santo y seña, dónde están otros que ellos mismos enterraron a lo largo y ancho del territorio nacional.

    Cecy Flores quien quiere aparecer ante la prensa como “símbolo de resistencia y dolor”, incluso algunos partidos pagan a los medios para que el den espacios destacados en sus páginas, es la líder de Madres Buscadoras de Sonora, del que han salido varias madres al ver los intereses personales dentro de la asociación, dejando en segundo término el objetivo original.

    La historia mediática, histriónica y política de Cecy Flores, la llevaron a ser considerada por la BBC, una de las 100 mujeres más influyentes del mundo, en 2021, lo cual atrajo la atención de la oposición de México que, carente de líderes, la adoptó y la impulsó para tener presencia en los medios, le consiguió no sólo entrevistas semanales sino una camioneta blindada y dinero para su causa.

    En 2024, su expresión histriónica la llevó a disfrazarse de beisbolista para tratar de ser recibida en Palacio Nacional por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, Xóchitl Gálvez, la aceptó entonces como compañera de giras y espectáculos.

    El 17 de junio de 2024, anunció una desaparición forzada en el trayecto de CDMX a Querétaro, lo cual se mostró que era otro de sus montajes. Apareció con mascarilla de oxígeno y con un mensaje dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum reclamando la aparición de sus hijos, dice no saber nada de ellos desde hace 11 años.

    Xóchitl y Cecy se hicieron mucho daño involuntariamente, la ingenuidad y torpeza de la candidata se combinaba con la usurpación de funciones y delitos de la otra, porque a meses de que empezara el gobierno actual, confesó que sus tres hijos, Alejandro, Jesús Adrián y Marco Antonio formaban parte del crimen organizado.

    A partir de su llegada a la fama, Cecy Flores muestra una tendencia a fusionarse con grupos y personajes de ultraderecha. Tanto que contribuyó de manera importante en la producción de uno de los montajes de Alessandra Rojo de la Vega, al llamarle por teléfono a la alcaldesa de Cuauhtémoc denunciando el hallazgo de una fosa común con restos humanos en la colonia Guerrero, muy cerca de las oficinas de la funcionaria.
    El hallazgo resultó un antiguo panteón localizado en Reforma No. 159, llamado Santa Paula, desaparecido en 1964.

    La especie informativa intentó recorrer el mundo pero incompleta la noticia que se difundió, gracias a los oficios de los medios convencionales mexicanos fue la una fosa clandestina donde se habían ocultado cadáveres.

    Con esos antecedentes reunió los requisitos mínimos para ser parte del proyecto encabezado por Guadalupe Acosta Naranjo llamado Somos México, y fue considerada parte del Consejo Ciudadano de la asociación Frente Cívico Nacional, que intenta convertirse en partido político reciclando derrotados electorales.

    Ahora el partido con registro condicionado la coloca en su lista de candidatos a una diputación federal para llegar a analizar leyes y rechazarlas o aprobarlas, desde su curul rebosante de ignorancia y desvergüenza.

  • La democracia y el Minotauro: el laberinto latinoamericano

    La democracia y el Minotauro: el laberinto latinoamericano

    La democracia, al igual que los héroes griegos, parece condenada a librar una y otra vez batallas contra monstruos que creíamos extinguidos. La única diferencia es que, en nuestro tiempo, los monstruos suelen presentarse a elecciones.

    Si Zeus gobernara en América Latina, habría arrasado en las urnas prometiendo bajar el precio del néctar, barrer con la corrupción del Olimpo y devolverles la gloria a los dioses. Pero ya con la banda presidencial en el pecho, descubriría pronto la realidad: que la ley es un estorbo imperdonable, que el Congreso está repleto de traidores y que cualquier sentencia judicial que le ponga un alto no es justicia, sino un complot orquestado por Poseidón.

    Por fortuna, en la antigua Atenas comprendieron a tiempo una verdad demoledora: poner el destino de un pueblo en manos de seres caprichosos y soberbios, por más divinos que se proclamen, siempre termina en desastre. De ese recelo visceral hacia el poder absoluto nació la democracia: el mandato innegociable de que nadie está por encima de las leyes y de que la voluntad de un solo hombre jamás puede dictar el destino de todos.

    Veinticinco siglos después, seguimos atrapados en la misma trampa. La única diferencia es que hoy no consultamos al oráculo de Delfos, sino al algoritmo de las redes sociales; y los rayos fulminantes de Zeus fueron reemplazados por decretos a la medida, juicios sumarios en ruedas de prensa y amenazas escritas enteramente con mayúsculas.

    El asalto a los tres poderes en Brasil, ocurrido el 8 de enero de 2023 tras una elección auditada y legítima, retrató con nitidez este drama continental. Reveló una confusión peligrosa: creer que la democracia solo es válida cuando gana nuestro candidato. Cuando se asume esa lógica, el voto deja de ser un pacto pacífico para procesar las diferencias y se convierte en una liturgia cuyo resultado debe coincidir, por mandato forzoso, con nuestras simpatías personales.

    Aquí es donde aparece el Minotauro.

    En el mito clásico, la bestia devoraba a sus víctimas dentro de un laberinto diseñado para que nadie encontrara la salida. Nuestro laberinto contemporáneo está construido con desinformación, polarización artificial y miles de ciudadanos convencidos de poseer la verdad absoluta tras consumir un video de treinta segundos.

    En este laberinto, caemos en una trampa peligrosa que envenena la justicia: si una institución frena un capricho popular, la tachamos de corrupta; si un periodista saca a la luz verdades incómodas, lo linchamos como enemigo público; y a los jueces no se les evalúa por apegarse a la Constitución con pruebas y rigor, sino que se les aplaude como héroes o se les condena como villanos dependiendo únicamente de si su sentencia favoreció a nuestro bando o perjudicó a nuestro adversario. En esa lógica ciega, la ley deja de importar: lo único que cuenta es la revancha.

    Para entender la salida, hay que recordar el mito: el joven príncipe Teseo entró a la guarida del Minotauro a matar a la bestia, pero sabía que la fuerza bruta no bastaba; sin una guía, moriría atrapado para siempre en la oscuridad. Fue la princesa Ariadna quien le entregó un hilo dorado para ir desenrollándolo en el camino y encontrar el regreso a la luz. En la vida diaria de cualquier ciudadano, ese hilo protector no es magia: son las leyes claras, los juicios limpios y los jueces que resuelven sin miedo al poder ni al clamor de las redes. No basta con proclamar que nuestra causa es justa si para defenderla pisoteamos el proceso legal. Porque el día en que aceptemos saltarnos las reglas para castigar al enemigo, le habremos dado permiso al poder para aplastarnos a nosotros mañana sin darnos oportunidad de defensa.

    Aquí radica el papel central de la judicatura frente a las y los ciudadanos. Los jueces no estamos para complacer a mayorías momentáneas, buscar aplausos fáciles, ni someternos a la voluntad de los gobiernos. La función judicial consiste en ser el contrapeso que garantiza que la Constitución y los derechos humanos se apliquen por igual, sobre todo cuando hacerlo resulta impopular y muchas veces el justiciable no logre comprender el alcance de la determinación, porque no conoce las circunstancias del caso en concreto, ni las constancias, ni nada realmente sobre él. Solo repiten y creen aquello que dicen los medios controlando la narrativa.

    El debido proceso no es un capricho técnico: es la única garantía de que el día de mañana el poder público no atropelle a cualquiera de nosotros, sin derecho a defensa. Par que las autoridades o cualquiera abuse y vulnere nuestros derechos.

    Cuando la democracia se torna lenta y no resuelve con prontitud la deuda histórica de desigualdad, seguridad y justicia, comienzan a escucharse los cantos de las sirenas. En la Odisea, Ulises se ató al mástil para no arrojarse al mar ante promesas seductoras que conducían al naufragio. En América Latina, esas sirenas prometen atajos: orden inmediato, mano dura y prosperidad instantánea, siempre y cuando aceptemos dejar de incomodar con leyes, derechos y tribunales independientes.

    El autoritarismo siempre seduce porque ofrece la ilusión de un líder providencial que sabe exactamente qué hacer. Lo que nunca explica es qué herramientas nos quedarán para ponerle un límite cuando descubramos su error o su abuso.

    Defender la democracia en nuestra región no significa defender ideologías de turno ni a gobernantes transitorios. Significa cuidar un sistema donde las libertades no sean limosnas que nos regala el poder, sino frenos infranqueables que la ciudadanía impone al poder. Una Constitución no es adorno retórico para ceremonias cívicas; es el pacto vinculante que nos protege a todos.

    Nuestra historia se parece al castigo de Sísifo: subir una piedra pesada hasta la cima, solo para verla caer al barranco una y otra vez. En América Latina llevamos generaciones empujando esa roca frente a crisis, fraudes y políticos que se creen salvadores. Pero nosotros no estamos condenados a perder: la gente sí puede frenar la caída. Cada derecho que se defiende, cada juicio limpio y cada sentencia valiente que le pone un alto al abuso del gobierno es una traba firme para no regresar al hoyo.

    La democracia nunca será perfecta porque la hacemos personas de carne y hueso, no dioses. La libertad de verdad no es esperar a un iluminado que prometa arreglar la vida a cambio de que nos callemos y obedezcamos; la libertad es tener leyes tan fuertes que nadie pueda pasar por encima de ti. Si el precio de no agachar la cabeza es seguir empujando esa piedra todos los días, la vamos a empujar; pero que le quede muy claro al poder: los ciudadanos no somos sirvientes, la justicia no se vende, y esta montaña no tiene dueño.

  • El fantasma del comunismo

    El fantasma del comunismo

    La idea de que Estados Unidos agita el fantasma del comunismo para proteger los intereses de su clase dominante no es nueva, pero adquiere una relevancia distinta en el contexto geopolítico actual, marcado por el ascenso económico de China y el relativo estancamiento del modelo estadounidense. Durante décadas, el anticomunismo funcionó como un pegamento ideológico capaz de unificar a sectores sociales muy diversos bajo una misma bandera: la defensa de la “libertad” frente a un enemigo que se presentaba como monolítico y amenazante.

    Sin embargo, un análisis crítico de esta narrativa sugiere que su función real ha sido menos defender valores democráticos que blindar un sistema de acumulación de capital cada vez más concentrado en pocas manos.

    El argumento central de quienes sostienen esta tesis es que la retórica anticomunista cumple una función de contención ideológica interna. Al presentar cualquier propuesta de redistribución, regulación económica o fortalecimiento del Estado social como un paso hacia el totalitarismo, se logra desactivar el debate antes de que este pueda cuestionar la estructura misma de la propiedad y la riqueza. En este sentido, el miedo al comunismo no operaría tanto contra una potencia extranjera como contra la posibilidad de que la propia ciudadanía estadounidense desarrolle una conciencia crítica sobre la desigualdad que genera su propio sistema económico.

    Paralelamente, el ascenso de China como potencia industrial, tecnológica y comercial ha puesto en evidencia las limitaciones del modelo estadounidense basado en la financiarización, la desindustrialización y la proyección de poder militar como herramienta de control geoeconómico. Mientras Washington ha invertido enormes recursos en gasto militar y en el mantenimiento de una red global de bases y alianzas, Pekín ha concentrado buena parte de su esfuerzo en infraestructura, manufactura avanzada, energías renovables e inversión en cadenas de suministro globales, como lo demuestra la iniciativa de la Franja y la Ruta. Esta diferencia de estrategias ha permitido a China consolidarse como el principal socio comercial de gran parte del mundo, incluyendo regiones tradicionalmente bajo la órbita de influencia estadounidense.

    Desde esta perspectiva, la insistencia en calificar a China de “amenaza comunista” cumpliría una doble función: por un lado, deslegitimar su modelo de desarrollo estatal-capitalista ante la opinión pública occidental, evitando que se analice seriamente como una alternativa viable; por otro, desviar la atención de las propias contradicciones internas del capitalismo estadounidense, como el aumento de la desigualdad, el deterioro de la infraestructura pública, la crisis de vivienda o el endeudamiento estructural de amplias capas de la población.

    Resulta significativo que buena parte del discurso político estadounidense contemporáneo evite un análisis riguroso de por qué China ha logrado sacar a cientos de millones de personas de la pobreza en pocas décadas, prefiriendo en cambio reducir el debate a categorías ideológicas simplificadas.

  • Alarma: aumenta pobreza en el mundo

    Alarma: aumenta pobreza en el mundo

    La pobreza no es únicamente la ausencia de monedas en el bolsillo o un ingreso mensual por debajo de una línea determinada. Desde hace más de una década y media, la medición de las condiciones de vida ha experimentado una revolución metodológica encaminada a capturar la realidad en todas sus aristas. Esta perspectiva proviene directamente del informe especial Avances y retrocesos, publicado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en colaboración con la Iniciativa sobre Pobreza y Desarrollo Humano de la Universidad de Oxford. Dicho informe presenta los resultados actualizados del Índice de Pobreza Multidimensional (IPM). El reporte analiza las condiciones de vida de 6.3 mil millones de personas distribuidas en 108 países en desarrollo, abarcando así al 78% de la población mundial. El hallazgo central es tan contundente como preocupante: por primera vez desde que comenzó la medición del IPM en 2010, el número total de personas que viven en pobreza multidimensional aguda ha aumentado a nivel global.

    ¿Pobreza multidimensional?

    Para entender el alcance del dato, van unas notas sobre qué mide exactamente el IPM. A diferencia de las mediciones tradicionales centradas sólo en el ingreso monetario, el IPM examina diez indicadores clave distribuidos de manera equitativa en tres grandes dimensiones esenciales de la vida humana:

    1. Salud: Evalúa la nutrición (si algún miembro del hogar padece desnutrición) y la mortalidad infantil (si ha fallecido algún niño en los últimos cinco años).
    2. Educación: considera los años de escolaridad (si ningún integrante de 10 años o más ha completado seis años de estudio) y la asistencia escolar (si hay niños en edad escolar fuera del sistema educativo).
    3. Nivel de vida: examina seis servicios y bienes básicos (cada uno con un valor de 1/18): acceso a combustible limpio para cocinar, saneamiento adecuado, agua potable, electricidad, vivienda con materiales duraderos y bienes básicos (como vehículo, teléfono o refrigerador).

    Hambre, escuela truncada, agua lejana y casa precaria no son males separados. Con esta metodología, se considera que una persona vive en situación de pobreza multidimensional cuando su hogar sufre privaciones combinadas en un tercio o más de estos diez indicadores ponderados. Si la acumulación de carencias alcanza el 50%, la situación se clasifica como pobreza severa.

    1,200 millones en pobreza aguda

    El balance general arroja que casi 1.2 mil millones de personas viven en situación de pobreza multidimensional aguda. Esto representa un incremento de 51.5 millones de personas en comparación con el informe previo. A esta cifra se suman 952 millones de personas adicionales que se encuentran al borde del abismo, en situación de vulnerabilidad alta ante la pobreza.

    Las privaciones que componen este diagnóstico reflejan brechas severas en derechos humanos fundamentales:

    • 737 millones de personas en situación de pobreza habitan en hogares con al menos una persona desnutrida.
    • 583 millones de personas viven en hogares donde nadie ha completado seis años de educación básica.
    • 545 millones de personas carecen de acceso a agua potable a menos de 30 minutos de caminata de sus viviendas.

    Geografía y demografía de la pobreza

    El informe del PNUD detalla una marcada concentración de la pobreza multidimensional:

    • Distribución regional: África Subsahariana encabeza la cifra absoluta con 616 millones de personas pobres multidimensionales, seguida de Asia Meridional con 393 millones. En Asia Oriental y el Pacífico viven 104 millones; en los Estados Árabes, 51 millones; en América Latina y el Caribe, 33 millones; y en Europa y Asia Central, 1,2 millones.
    • La brecha rural-urbana: La pobreza sigue siendo predominantemente rural. El 83 % de todas las personas en situación de pobreza multidimensional habita en zonas rurales, frente a un 17 % en áreas urbanas.
    • El rostro infantil de la pobreza: La disparidad por edades es uno de los descubrimientos más alarmantes. Más de la mitad de las personas pobres del mundo son menores de 18 años. En términos globales, mientras 1 de cada 7 adultos vive en pobreza multidimensional, la proporción se dispara a 1 de cada 3 niños.

    Causas del retroceso: demografía, conflictos y desaceleración

    ¿Por qué se ha producido este repunte tras más de un decenio de avances continuos? El análisis de la ONU señala una combinación de factores estructurales y de coyuntura:

    1. Impacto demográfico: en varios países (como Angola o Zambia), aunque las proporciones de personas pobres disminuyeron, la alta tasa de crecimiento poblacional superó el ritmo de reducción de la pobreza, incrementando el número total absoluto de personas necesitadas.
    2. Conflictos y crisis alimentarias: guerras como la de Sudán o la inestabilidad en diversas regiones (Europa del este, Medio Oriente) han provocado retrocesos severos y un aumento repentino de la desnutrición.
    3. Inversión de tendencias: en países como Nigeria, los importantes avances logrados durante la década de 2010 se han revertido drásticamente en la década de 2020, acumulando aumentos tanto en la tasa de incidencia como en el número absoluto de afectados.

    ¿Hay esperanza?

    A pesar de este repunte global, los datos de la ONU reafirman que la pobreza no es una fatalidad inevitable y que la meta 1.2 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (reducir la pobreza multidimensional al menos a la mitad para 2030) sigue siendo alcanzable si se actúa con determinación. De los 89 países evaluados con datos históricos comparables, 33 lograron reducir su IPM a la mitad en menos de 15 años. Entre ellos se encuentran seis naciones de África Subsahariana (como Eswatini, que bajó su tasa de pobreza del 38,7 % al 8,0 % en 15 años). Asimismo, casos emblemáticos como el de China (que redujo su IPM a la mitad en sólo cuatro años) y Viet Nam (que lo hizo en siete) demuestran la eficacia de abordar las privaciones de forma integral y no aislada.

    México

    En nuestro país, la pobreza multidimensional aguda ha mostrado una trayectoria de mejora general. Según el IPM global 2026, la incidencia bajó de 6.0% en 2012 a 4.5% en 2024, y el valor del IPM pasó de 0.025 a 0.017. En 2024, unos 5.9 millones de personas vivían en pobreza multidimensional.

    @gcastroibarra

  • Por una hispánica hispanidad que nos hispanice hispánicamente

    Por una hispánica hispanidad que nos hispanice hispánicamente

    a mis compatriotas y familiares con nacionalidad española por opción.

    Vivimos tiempos acomplejados en los que las buenas costumbres y el deber ser generan vergüenza en lugar de orgullo. En los que los mayores logros históricos se ven opacados por minucias como el bienestar ajeno. Por fortuna, siempre tendremos voces como la de Fernando Savater —otrora antifranquista y republicano, cada vez más cercano al conservadurismo simplón— que defienden la libertad de oprimir al otro, de blandir la espada, aniquilar civilizaciones enteras y vanagloriarse por ello (Savater, F. (2025, 12 de octubre). ¿Por qué no la Hispanidad? The Objective)*.

    El que la ‘Fiesta de la Hispanidad’ se celebre tímidamente rebautizada como Fiesta Nacional de España, y que en muchos países —México entre ellos— ni siquiera sea motivo de descanso obligatorio, habla de lo mal que están las cosas ¿En qué momento la “hazaña de hombres admirables” dejó de ser una hazaña admirable de una pandilla de saqueadores imperialistas? ¿En qué momento los pueblos originarios, “no especialmente merecedores de alabanzas.”, esos que ya vivían en el territorio que los españoles ‘descubrieron’, cobraron más importancia que la que merecen los europeos?

    La promoción de la mediocridad llega a tal grado que, como dice Savater en su nada vulgar escrito, negamos que los nativos “aprovecharon el acontecimiento para desarrollar su potencial paralizado de renovación”, Por acontecimiento hay que entender pérdida masiva de vidas, violaciones, epidemias, trabajo forzado, subordinación cultural, etc. Lejos de reconocerlo, hablamos de “matanzas, colonialismo esclavista [y extractivista], desprecio a los «vencidos»”. ¿Cuál desprecio si los que no murieron por viruela o cocoliztli tuvieron libertad de elegir entre morir por la espada o renunciar a su identidad? Tendríamos que reprochar a los conquistadores no el que llegaran, sino el que se fueran, expulsados por las hordas independentistas, y nos dejaran a expensas de nosotros mismos.

    Entrados en gastos

    Urge desterrar el resentimiento que rechaza ”la modernidad que llegó con las carabelas”, la modernidad del cristianismo más rancio. Urge dejar de lamentar la pérdida de “cultos tribales”. De este lado no había civilizaciones complejas, ciudades planificadas, reinos, sistemas fiscales e imperios capaces de organizar grandes poblaciones y vastos territorios; no había desarrollo de ingeniería hidráulica, agricultura intensiva, matemáticas, astronomía, metalurgia, administración y medicina; es más, no había seres humanos con la derecho a definir su destino; había, para utilizar la desafortunada analogía del peor Savater, señoritas que, aquellos que cruzaron el Atlántico, encontraron tomando el sol en la playa, señoritas con las que luego se casaron. Y por ello deberíamos gritar agachonamente, ¡Viva el Rey!

    * Los entrecomillados pertenecen a Savater.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su último libro es Polvo, publicado por Casa Editorial Abismos.
  • Renuncia Lemus o MC desaparece

    Renuncia Lemus o MC desaparece

    La represión de Pablo Lemus recordó a Díaz Ordaz en 1968, no sólo por las acciones que rememoran el pasado más salvaje del priismo, sino por la justificación a la violencia que hace el novato político en los medios. Lo cual no extraña en un militante de un partido nacido en la cárcel y creado por un ex priista acusado de corrupción.

    Al saber de la manifestación masiva la decisión de Lemus fue una estrategia dividida en dos partes: la primera dejar de ensuciar el agua desde el río Santiago, y reprimir primero a los medios que no le son afines.

    La imperdonable represión, y la impunidad que le acompaña no se detuvo ahí. Tan grave como la agresión física es el atentado contra la verdad que se difundió al día siguiente por medios como Radio Fórmula, a través de Azucena Uresti, quien dijo que Morena había infiltrado un grupo de choque para tratar de penetrar en la casa del gobernador. Le siguieron Latinus, Milenio y Tv Azteca.

    Hubo una subasta de la verdad que costó millones de pesos del erario de Jalisco y fueron pagados, en la mayoría de los casos sin factura por Pablo Lemus a los medios convencionales. Al no haber factura los políticos corruptos pueden negar la entrega de dinero al medio de información, y, además, el medio deja de pagar impuestos por las cantidades recibidas por debajo del agua.

    Los medios difunden la realidad que el dinero les dicta, a pesar de que hay testigos de lo contrario. Acostumbrados a que, por muchos años, la prensa, el radio y la televisión dictaban la historia de México y sus “historiadores” del micrófono eran admirados y hasta idolatraos por un público al que el gobierno alejó del conocimiento con el propósito de perpetuarse en el poder, los medios ahora repiten lo que en estos momentos carece de aceptación popular.

    Los medios convencionales mienten, y un delito adicional es que lo hacen por dinero. Esto es los que defienden los medios cuando se trata de regular la información y prohibir la mentira. Se dice agredidos y acusan violación a la libertad de expresión. Tienen la piel muy delgada y no permiten un cambio mínimo a la reglamentación de medios, a pesar de que los verdaderos propietarios e las concesiones es el estado mexicano.

    Es decir, que el dueño de una casa que quiere hacer mejoras a su vivienda, en beneficio de todos, es impedida por los inquilinos porque se sienten agredidos. Lo absurdo llega a niveles de exceso de tolerancia, aunque el término parezca absurdo, pero así de absurda es la información que emana de esos medios que, inexplicablemente tiene público, desde luego, con coeficiente intelectual muy bajo.

    La renuncia del gobernador es lo único que puede deslindar a Movimiento Ciudadano de los excesos de poder del gobernador, pero como hay muchos negocios pendientes en jalisco, donde saldrán beneficiados los integrantes de su cúpula ese partido prefiere dejar a Pablo Lemus aunque desaparezca su registro en las próximas elecciones. La lana es primero.

  • Fracking: el espejismo que México no puede pagar

    Fracking: el espejismo que México no puede pagar

    México enfrenta una tentación recurrente: replicar el modelo estadounidense de gas de lutitas mediante la fracturación hidráulica, o fracking. Sobre el papel suena atractivo, pues promete autosuficiencia energética y empleos. Pero cuando se examinan la ciencia, el territorio y la sociedad mexicana, la apuesta resulta frágil e injustificable.

    El problema del agua

    El fracking consume volúmenes enormes de agua. Un solo pozo puede requerir entre 10 y 30 millones de litros, y en la práctica se perforan decenas de pozos por zona. Las cuencas con mayor potencial de gas de lutitas, como la de Burgos y Sabinas en el norte, se ubican en regiones áridas y semiáridas donde el agua ya escasea. Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas viven sequías prolongadas y acuíferos sobreexplotados. Destinar agua a inyectarla en el subsuelo significa quitársela a comunidades, agricultura y ganadería.

    Además, el agua que regresa a la superficie no sirve para nada: sale mezclada con químicos, metales pesados, sales y, a veces, material radiactivo natural del subsuelo. Tratarla es costoso y complejo, y su mal manejo contamina suelos y ríos.

    Riesgos geológicos y de contaminación

    La técnica consiste en inyectar a alta presión agua, arena y aditivos químicos para romper la roca y liberar el gas atrapado. Los pozos atraviesan los acuíferos antes de llegar a la lutita, y cualquier falla en el cementado o en el revestimiento puede provocar fugas hacia el agua subterránea. Los estudios en Estados Unidos han documentado casos de contaminación por metano y otras sustancias, y la tasa de fallas en pozos envejecidos es considerable.

    También existe sismicidad inducida. La inyección de aguas residuales en pozos de disposición ha generado temblores en Oklahoma y Texas, antes casi inexistentes. México es un país sísmicamente activo, con infraestructura vulnerable, y no necesita añadir un factor de riesgo provocado por el ser humano.

    Un golpe al clima

    Se vende al gas como “combustible puente”, pero el metano, su componente principal, tiene un poder de calentamiento unas 80 veces superior al del dióxido de carbono en un horizonte de 20 años. Las fugas en pozos, ductos y compresores son frecuentes y difíciles de medir. Con ellas, la ventaja climática del gas frente al carbón se reduce o desaparece. Apostar por una nueva infraestructura fósil contradice los compromisos climáticos de México y lo ata a décadas de emisiones.

    Costos sociales y desigualdad

    Las zonas de extracción suelen ser rurales, con comunidades campesinas e indígenas que tienen poco poder de decisión. El fracking implica tránsito pesado, ruido, polvo, ocupación de tierras y presión sobre servicios básicos. Los empleos son temporales y muy especializados, y rara vez benefician a la población local. Cuando termina el auge, quedan pozos abandonados, pasivos ambientales y comunidades con salud y economía deterioradas.

    Existe, además, un riesgo de conflicto social. La falta de consulta previa, libre e informada, derecho reconocido en el marco internacional, ha detonado resistencias en distintos países, y varios de ellos, como Francia, Alemania y Bulgaria, optaron por prohibirlo o frenarlo.

    La economía tampoco cuadra

    Los pozos de lutitas se agotan rápido: su producción puede caer más de 60% en los primeros dos años, lo que obliga a perforar sin parar para mantener el volumen. Es un modelo que exige capital constante, tecnología importada y precios altos del gas. México carece de la infraestructura, el agua y el entorno regulatorio para sostenerlo, y el costo de remediar daños recaería en el erario público.

    Hay otros caminos

    México posee uno de los mejores recursos solares del planeta, un enorme potencial eólico y geotérmico, y amplias oportunidades de eficiencia energética. Estas alternativas generan empleo, no compiten por agua y reducen la dependencia de combustibles importados.

    Apostarle al fracking sería hipotecar el agua, el territorio y el clima por una ganancia de corto plazo. La verdadera seguridad energética está en diversificar con fuentes limpias, no en perforar más profundo en el mismo callejón sin salida.

  • Del ataque en Torreón a la regulación digital

    Del ataque en Torreón a la regulación digital

    ¿Puede un decreto impedir que la violencia que circula en internet termine cruzando la puerta de una escuela? En Torreón, la pregunta dejó de ser abstracta. El 1 de octubre, dos hermanos de 18 años y exalumnos de una secundaria atacaron a personal educativo y estudiantes. Una subdirectora murió y cuatro personas resultaron heridas. Las autoridades señalaron que una línea de investigación apunta a la exposición de los presuntos agresores a foros y comunidades digitales que glorifican ataques escolares. La investigación deberá esclarecer los hechos; la tragedia ya obliga a examinar el vínculo entre violencia, entornos digitales y prevención.

    Al día siguiente, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la creación de un grupo interinstitucional coordinado por la Consejería Jurídica del Ejecutivo Federal e integrado por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de Educación Pública, la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, el Centro Nacional de Inteligencia, instituciones académicas como la UNAM y el IPN, y especialistas. Su objetivo es preparar un decreto para que las plataformas detecten, reporten y retiren oportunamente contenidos que inciten directamente a la violencia. La presidenta también anunció el fortalecimiento de ABC de las emociones, buzones confidenciales en escuelas y acciones para involucrar a madres y padres. Harfuch añadió que el CNI reforzaría el monitoreo de redes, mensajería y foros para identificar amenazas concretas y posibles llamados a la violencia. Según lo informado, el grupo comenzaría a trabajar la semana siguiente; no se precisó una periodicidad para evaluar el decreto.

    La propuesta presidencial busca reducir la exposición de niñas, niños y adolescentes a mensajes que exaltan ataques o convocan a agredir, y acelerar la respuesta ante amenazas identificables. Europa ofrece evidencia de que la regulación puede ayudar, aunque no resolver el problema por sí sola. En Alemania, un estudio sobre la ley NetzDG encontró una reducción de publicaciones de odio y un descenso en ciertos delitos de odio contra personas refugiadas. En la Unión Europea, la Ley de Servicios Digitales combina obligaciones para las plataformas con el derecho de los usuarios a apelar decisiones de moderación. Cerca de 50 millones de decisiones fueron revertidas tras reclamaciones internas. El aprendizaje es doble: las reglas pueden limitar la circulación de contenidos dañinos, pero deben permitir corregir retiros injustificados.

    Trasladar esos modelos a México exige cautela. Una definición ambigua de “incitación a la violencia” podría llevar a las plataformas a retirar críticas, sátiras o expresiones que no constituyen amenazas. Además, empresas globales como Meta, TikTok, X y Google operan con algoritmos y protocolos que suelen aplicarse en distintos países. Una regulación nacional puede tener un alcance limitado para modificar sistemas diseñados a escala mundial. Por eso, como complemento de la iniciativa presidencial, propondría que México impulse acuerdos con países de América Latina: una posición regional podría dar mayor fuerza a la solicitud de adaptar las respuestas de las plataformas a los riesgos locales.

    La moderación en plataformas abiertas tampoco elimina todos los canales de circulación. Si se retiran publicaciones de redes sociales, parte del contenido podría trasladarse a grupos privados de Telegram o WhatsApp. En estos servicios, el cifrado de extremo a extremo dificulta que la propia plataforma revise el contenido de los mensajes; aplicar ahí el mismo tipo de detección plantearía riesgos para la privacidad. La respuesta no puede ser una vigilancia generalizada. Como complemento, propondría informes públicos cada seis meses sobre reportes, retiros, tiempos de respuesta y apelaciones, además de una revisión de resultados después de 18 meses. También propongo canales prioritarios de alerta para autoridades educativas, fiscalías y especialistas. Conviene fortalecer la detección de amenazas concretas, con protocolos y supervisión que protejan derechos, y valorar reformas legales con sanciones proporcionales y vías independientes de apelación.

    Nada de esto sustituye el trabajo cotidiano en hogares y escuelas. Los buzones confidenciales y ABC de las emociones solo serán útiles si hay personal preparado para escuchar y atender lo que reciben; las familias necesitan orientación para conversar sobre lo que sus hijas e hijos encuentran en línea. La regulación presidencial puede ser el primer paso. Para que se convierta en una política eficaz, propongo complementarla con evaluación pública, cooperación regional y prevención cercana a los jóvenes. La tecnología puede retirar una publicación; evitar la tragedia exige que, antes, alguien reconozca la señal y sepa qué hacer.

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