Categoría: Opinión

  • Por favor, tratadnos como a viles imbéciles

    Por favor, tratadnos como a viles imbéciles

    Se agradece como agradecidamente se agradece cuando a uno lo tratan como imbécil, que los aparatos de control nos traten como se trata a un imbécil. Es loable que nuestra dirigida clase dirigente no solo se responsabilice de inventar realidades irreales, sino que también cargue con el pesado peso de convencernos de la realidad de lo irreal. Las últimas semanas dieron muestras de ello. Desde el bloqueo al bloqueo del estrecho de Ormuz, hasta la nada ridícula y peninsular forma de hablar del imitador teotihuacano de Columbine, pasando por el fracking del pueblo.

    Y es que si salvarnos de lidiar con la realidad es noble, hacerlo de manera que podamos imaginar que vivimos en una caricatura, una película con doblaje barato o una novela de Televisa, es ir más allá del más allá.

    Ahí está Doña Claudia Sheinbaum hablando de nuevas técnicas de fracturación con “bajo impacto ambiental” para extraer gas natural, una suerte de fracking sustentable, fracking bueno, fracking que benéficamente agrave el estrés hídrico, contamine suelo y aguas, libere metano a la atmósfera, erosione la tierra e induzca sismos, por enlistar algunas de sus virtudes. Ahí está la presidenta hablando de un fracking que fracture la idea misma del fracking.

    Igual que Don Donald Trump, inaugurando, con el bloqueo el bloqueo del estrecho de Ormuz, una sucesión de bloqueos donde no quede nada sin bloquear que no hubiera sido previa bloqueado por otro bloqueo a la espera de ser bloqueado. La madre de todos los bloqueos bloqueada por un bloqueo venidero. Sintetizando, en un bloqueo absoluto, aquella máxima de la derecha, que no se cansa de despreciar al otro por bien del otro, que reza que el pobre es pobre porque quiere, en un sencillo bloqueo que está bloqueado porque no bloquea.

    Entrados en gastos

    Resulta imposible cerrar esta breve antología, donde imbécilmente se agradece ser tratados como imbéciles, sin mencionar el burdo y melodramático, que no por burdo y melodramático es menos lamentable, atentado estilo preparatoria gringa a la teotihuacana. Una mala copia de una realidad tan irreal como insultante, donde el más decadente híbrido de Hernán Cortés y Travis Bickle, amenazó, a quienes tenía amagados, con frases como: “Y vosotros, y mierda, que habéis venido desde la puta Europa, no vais a regresar”, y “Si os movéis os sacrifico, esto se construyó para sacrificar, cabrones, no para que vengáis a hacer la puta fotito de mierda”, siguiendo un guión más kitsch, trillado y de mal gusto que la actuación más kitsch, trillada y de mal gusto de Laura Zapata en su peor telenovela, dejando claro que somos producto de una cultura tan carente de respuestas como de imaginación y alternativas que permitan algo diferente a ser tratados como se trata a un imbécil que no entiende que no entiende.

    • Carlos Bortoni es escritor. Su última novela es Historia mínima del desempleo.
  • Perú en vilo: la izquierda vuelve a escena

    Perú en vilo: la izquierda vuelve a escena

    La reciente elección presidencial en primera vuelta en Perú ha reconfigurado el mapa político del país y reavivado el debate sobre un posible retorno de la izquierda al poder. En un contexto marcado por la fragmentación partidista, el descontento social y la desconfianza en las instituciones, los resultados reflejan no sólo preferencias electorales, sino también un profundo malestar acumulado en amplios sectores de la población.

    Uno de los elementos más notorios de esta jornada electoral es la dispersión del voto. A diferencia de procesos anteriores donde dos o tres fuerzas concentraban la mayor parte del apoyo ciudadano, en esta ocasión múltiples candidaturas lograron porcentajes significativos, evidenciando una crisis de representación. Este fenómeno no es nuevo en Perú, pero se ha intensificado tras años de inestabilidad política, incluyendo la sucesión de presidentes, escándalos de corrupción y enfrentamientos constantes entre el Ejecutivo y el Legislativo.

    En medio de este escenario, las candidaturas de izquierda han logrado posicionarse con fuerza relativa. Aunque no necesariamente con mayorías contundentes, sí han captado el voto de sectores históricamente marginados, particularmente en regiones rurales y zonas urbanas periféricas. Este respaldo responde a una narrativa centrada en la desigualdad, la redistribución de la riqueza y el cuestionamiento al modelo económico predominante, el cual, si bien ha generado crecimiento macroeconómico en décadas recientes, no ha logrado traducirse en bienestar equitativo para toda la población.

    El posible regreso de la izquierda en Perú no puede entenderse sin analizar el contexto regional. En los últimos años, América Latina ha experimentado un nuevo ciclo político donde diversas fuerzas progresistas han recuperado espacios de poder. Este fenómeno, en ocasiones denominado como una “segunda ola progresista”, ha tenido expresiones en países como Chile, Colombia y Brasil, donde el electorado ha optado por proyectos políticos que prometen mayor justicia social y reformas estructurales.

    Sin embargo, el caso peruano presenta particularidades importantes. A diferencia de otros países donde los partidos de izquierda cuentan con estructuras más consolidadas, en Perú estas fuerzas suelen ser más débiles institucionalmente y dependen en gran medida del liderazgo personal de sus candidatos. Esto plantea interrogantes sobre la gobernabilidad en caso de que una opción de izquierda llegue al poder, especialmente considerando la fragmentación del Congreso y la posibilidad de conflictos políticos recurrentes.

    Otro factor clave es el discurso antisistema que ha acompañado a varias candidaturas. Más allá de la ideología tradicional de izquierda, muchos candidatos han canalizado el hartazgo ciudadano frente a la clase política tradicional. Este discurso, que combina propuestas de cambio estructural con críticas a las élites, ha resultado atractivo para un electorado que percibe que el sistema actual no responde a sus necesidades.

    No obstante, el avance de la izquierda también enfrenta resistencias. Sectores empresariales, grupos conservadores y parte de la clase media expresan preocupación por posibles cambios en las reglas económicas, temiendo impactos negativos en la inversión y la estabilidad. Estas tensiones podrían intensificarse de cara a una eventual segunda vuelta, donde el debate se polarizará entre continuidad y cambio.

    En este sentido, la elección en primera vuelta no solo define quiénes competirán en la etapa final, sino que también marca el tono del debate político en los próximos meses. La capacidad de las candidaturas de izquierda para ampliar su base de apoyo, moderar su discurso o construir alianzas será determinante para sus posibilidades de triunfo.

    En conclusión, la elección de primera vuelta en Perú evidencia un país en búsqueda de rumbo. El posible regreso de la izquierda no es únicamente una cuestión ideológica, sino el reflejo de demandas sociales profundas que han sido postergadas por años. El desenlace del proceso electoral dependerá de la capacidad de los actores políticos para interpretar estas demandas y ofrecer respuestas viables en un contexto de alta incertidumbre.

  • Claudia Sheinbaum: Una advertencia política

    Claudia Sheinbaum: Una advertencia política

    La presencia de Claudia Sheinbaum en Barcelona es de destacarse dado que no hace más sino confirmar que México vuelve a tener voz en espacios donde durante años habló en tono bajo, sumiso o, peor aún, repitiendo guiones ajenos muy distantes a nuestra destacada postura internacionalista del siglo pasado. Hoy no, nuevamente hay interlocución, hay posicionamiento y, sobre todo, hay dirección política.

    Hay que decirlo con mucha claridad, el hecho de que algunos medios internacionales la coloquen entre las figuras más influyentes del mundo no es en lo absoluto producto de la casualidad, sino un indicador de que la presidenta mexicana tiene la capacidad de incidir en la conversación global a partir de una agenda propia que la ha permitido construir un liderazgo incuestionable especialmente en el terreno de la democracia.

    Por esa razón, la narrativa que emplea en el viejo continente viene a dejar en claro que la verdadera Cuarta Transformación posee un significado más profundo: la acumulación histórica de luchas, la transformación del acceso al poder y la resignificación del Estado como instrumento de justicia social con todo y las vicisitudes, ya sea internas o externas que se enfrentan a diario.

    Pero como en todo, hay un problema: Claudia Sheinbaum cuenta con la aprobación y respaldo de un número importante de ciudadanos, su liderazgo se ha ganado el reconocimiento en el ámbito internacional, el problema es que ese mismo liderazgo deja al descubierto una tensión que comienza a ser inocultable: la situación interna en MORENA.

    No hay por qué negarlo, en más de un momento el proyecto que encabeza la presidenta Sheinbaum parece ir por delante de su propio partido y no porque ese instituto político carezca de base social o de capacidad electoral, sino porque en su interior persisten inercias, disputas y visiones que no terminan de comprender la dimensión del momento político y mucho menos lo que reamente está en juego para el país. Pero bueno, no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo aguante y, como todo apunta (como los movimientos en MORENA y los cambios en el gabinete) el movimiento de la 4T entrará a un nuevo proceso que probablemente logre resarcir la principal carencia de su partido más visible: la institucionalidad.

    Claro está que la apuesta es mayor y se ve muy cuesta arriba, precisamente por esas inercias y vicios de los que hablamos y que pudieran significar una desventaja, pero aquí, lo interesante es que al movimiento y a la propia presidenta, le quedan muchos cuadro valiosos y leales que tienen la capacidad probada para recomponer el rumbo, pero además de imprimir los valores que algunos liderazgos han abandonado a conveniencia.

    Por esa razón, los ajustes son más que necesarios y corresponden a una decisión estratégica dada la próxima contienda electoral y ante la postura cuestionable de los aliados, ya que significaría romper con la inercia que se carga donde muchos velan por sus intereses y pocos se ajustan al proyecto de transformación; así que la discusión de fondo radica en comprender si el movimiento en el que confiamos, incluso si las estructuras que lo rodean (gobierno y partido) serán capaces de acompañar el liderazgo que hoy demuestra nuestra presidenta a nivel internacional o si, por el contrario, terminarán confirmando que el proyecto les queda grande.

    Y esa, más que una crítica, es una advertencia política.

    Luis Tovar
    Secretario General de la Fundación
    para la Defensa del Medio Ambiente. FUDEMAH

  • Evaluación de la Ley General de Educación Superior 

    Evaluación de la Ley General de Educación Superior 

    Se cumplen cinco años de la promulgación de la Ley General de Educación Superior (LGES) y la UAM Xochimilco, el Departamento de Investigaciones Educativas del Cincestav, el Instituto de Investigaciones Sobre Universidad y Educación (IISUE) de la UNAM y la Universidad Autónoma de Baja California; reunieron 22 investigaciones que serán publicadas en un volumen especial que saldrá en próximas fechas. Para discutir esos trabajos, del 21 al 23 de abril se lleva a cabo un seminario en torno a estos trabajos para discutir y reflexionar alrededor de temas como gobernanza, financiamiento, internacionalización, educación superior privada, equidad, inclusión, evaluación de la educación superior, ciencia, tecnología e innovación y carrera académica. 

    Cada análisis presentado es interesante en términos de los estudios específicos que se realizan. Economistas, educadores, investigadores, asesores del sector educativo, rectores o profesores que han fungido como tomadores de decisiones en las universidades, analizan desde su marco de acción la forma en que la LGES se aplica en las Instituciones de Educación Supeior (IES).

    El punto compartido por los trabajos que he escuchado hasta ayer miércoles 22 de abril de 2026 ha sido la falta de presupuesto para lograr los principios promulgados en la ley. 

    Es posible tener acceso a las grabaciones de todos los trabajos presentados para el 21 de abril a través de

    las presentaciones del 22 de abril en

    y el evento del día de hoy podremos encontrarlo en el canal oficial de YouTube del IISUE de la UNAM. Escuchar a los expertos en educación superior es interesante pues sus estudios destacan problemáticas que permiten abrir líneas de acción entre los diferentes temas que se han tocado. Desde la mirada de la implementación de la política pública. 

    Más allá de la forma en que se analizan estos datos, es importante observar las conclusiones que se obtienen a partir de la aplicación de elementos conceptuales que los especialistas colocan para cada temática. Si conseguimos complementar el diálogo de esta colección de datos con estos procesos legislativos, podríamos olvidarnos de necesidades externas puestas en la educación superior para revisar las internas, desde los actores de primera mano y resolver paulatinamente los problemas que aquejan la vida  cotidiana de las Instituciones de Educación Superior. 

    El diseño y puesta en práctica de las leyes necesitan estar cerca de los espacios sociales en donde se aplican, si las evaluaciones de los académicos son erradas habrá que complementar la información. Yo aplaudo a los estudiantes de diferentes posgrados que han realizado sus trabajos y los han presentado en el evento; sus investigaciones nos dan muestra de la formación científica que nos brindan los diferentes posgrados en educación del país. Espero que al igual que yo, los interesados en el tema disfruten del análisis de cada trabajo presentado y que hoy puedan seguir el evento para tener un panorama amplio sobre las problemáticas de la educación superior.

  • Zacatecas

    Zacatecas

    La campaña de Morena en Zacatecas tendrá como principal contrincante la herencia de una secuela de vicios arraigados por varias administraciones anteriores.

    La estrategia de Morena en la candidatura de Zacatecas debe ser seleccionada desde las bases, diseñada con la precisión quirúrgica de un médico.

    El estado exige una reconstrucción del tejido social, y conocer la manera de solucionarlos problemas no sólo entenderlos, hay que actuar con decisión aunque se trastoquen intereses políticos y económicos, para lo que se requiere la sensibilidad de una persona del pueblo.

    Imposible depositar la confianza en empresarios o a egresados de escuelas del extranjero que han mostrado que sólo alejan o aplazan soluciones urgentes a los grandes problemas de la entidad y del país. Tampoco en ex funcionarios públicos que sólo dejaron denuncias penales a su paso.

    Ya México vivió la pesadilla de la corrupta tecnocracia que ocasionó la debacle de la economía por actos, desde el sexenio de Miguel de la Madrid, los egresados de otros países consideraron que su paso por las aulas de universidades extranjeras y hablar inglés les ayudarían a entender problemas muy concretos y de urgente solución.

    A nadie le interesa conocer la tecnología de punta de la agricultura, sin los campesinos en Zacatecas añoran una yunta primitiva para poder trabajar. De nada sirve conocer la cotización en bolsa de productos del campo si el precio de garantía mata de hambre a los campesinos.

    Hay líderes frijoleros que pueden dar a conocer, con precisión matemática la situación del campo en Zacatecas, desde luego hay otros que se dicen líderes frijoleros que sólo quieren alcanzar cargos públicos.

    Hay líderes frijoleros como Fernando Galván, ex perredista, con denuncias penales por desviar subsidios agrícolas y cerrar acopios. Es señalado por agricultores de apropiarse de subsidios gestionados por ellos y ahora quiere ser presidente municipal de Río Grande, amparado en las siglas de Morena.

    José Narro Céspedes, diputado federal por Zacatecas, ha recorrido el estado no sólo haciendo política estrechando manos y mirando a los ojos a los habitantes del campo sino prestando servicios de salud, desde hace muchos años, advirtió que los problemas en el campo zacatecano persisten, pese a los ajustes en los programas federales, señaló que los mecanismos actuales de comercialización del frijol están generando distorsiones que afectan directamente a los productores.

    Narro Céspedes sostuvo que el precio planteado actualmente no cubre los costos reales de producción, por lo que planteó que el kilogramo de frijol debería ubicarse entre los 22 y 23 pesos, a fin de garantizar un margen de ganancia digno, porque los 16 pesos que ahora se pagan están por debajo de los costos de producción y en la desesperación llegan a venderlo a 8 pesos.

    Narro denunció a intermediarios que se benefician del esquema actual, al comprar el producto a precios bajos para posteriormente venderlo a costos más elevados, lo que impacta negativamente en los productores.

    Propone auditorías que garantices la efectividad del esquema de los programas que apoyan ala campo, porque en la entidad hay una serie de viejos vicios que nadie ha podido erradicar.

    Zacatecas cruza la puerta que divide el pasado con el futuro y seguramente conocerá la mejor manera de designar a su candidato y a su gobernador.

  • Barcelona y Madrid: dos reuniones, dos proyectos de mundo

    Barcelona y Madrid: dos reuniones, dos proyectos de mundo

    Este fin de semana, Barcelona fue sede de una reunión de líderes progresistas que articuló respuestas comunes frente a los grandes desafíos de nuestro tiempo: desigualdad, crisis climática, avance autoritario y debilitamiento democrático. No es solo un encuentro político. Es también un contraste inevitable con otra postal reciente: la reunión de sectores de derecha realizada en Madrid, donde coincidieron figuras como María Corina Machado y otros referentes del conservadurismo iberoamericano.

    Lo que se ve constantemente en Madrid es la consolidación de una internacional reaccionaria que ha entendido algo con claridad: el miedo moviliza. Por eso su discurso gira en torno a enemigos permanentes —migrantes, feminismo, izquierda, Estado social, movimientos populares, socialismo— y a la promesa de restaurar un orden supuestamente perdido. Es una política que se alimenta de la nostalgia y de la confrontación.

    No es casual que muchas de esas expresiones compartan una retórica agresiva, militarizada y profundamente elitista. Hablan de libertad mientras defienden privilegios. Invocan la democracia mientras relativizan resultados electorales cuando no les favorecen. Se presentan como antisistema mientras protegen las jerarquías económicas de siempre.

    En cambio, lo que representó el encuentro en Barcelona es otra tradición política. Una que parte de la idea de que la política debe servir para ampliar derechos, reducir desigualdades y construir comunidad. Una visión que entiende que la seguridad no nace del odio, sino de la justicia social; que la paz no se impone con amenazas, sino con condiciones dignas de vida; que la libertad no consiste en abandonar a las mayorías al mercado, sino en garantizarles posibilidades reales de desarrollo.

    Por supuesto, el progresismo no está exento de contradicciones ni errores. Ningún proyecto político serio lo está. Pero hay una diferencia de fondo entre los valores que se ponen en juego.

    De un lado, la lógica del sálvese quien pueda.

    Del otro, la convicción de que nadie se salva solo.

    De un lado, la política del resentimiento convertida en espectáculo.

    Del otro, la apuesta por la solidaridad como principio público.

    De un lado, quienes normalizan la guerra cultural permanente y convierten cada diferencia en enemigo.

    Del otro, quienes insisten en que la diversidad social puede ser una fortaleza democrática.

    Madrid reunió a voces que suelen mirar hacia atrás, idealizando jerarquías del pasado y proponiendo recetas conocidas: mano dura, privatización, exclusión y concentración de poder.

    Barcelona convocó a quienes, con distintas tonalidades, buscan mirar hacia adelante: transición ecológica, bienestar social, cooperación internacional y ampliación de derechos.

    En el fondo, la pregunta es sencilla.

    ¿Queremos una política fundada en el miedo o una fundada en la esperanza?

    ¿Una sociedad organizada desde el privilegio o desde la dignidad compartida?

    Redes sociales

  • Por una vida más JUSTA: Tulum y el inicio de algo más grande

    Por una vida más JUSTA: Tulum y el inicio de algo más grande

    El pasado 18 de abril se llevó a cabo en el Colegio de Ingenieros y Arquitectos de Tulum, Quintana Roo, un ejercicio ciudadano que, visto con detenimiento, debería obligarnos a replantear cómo entendemos la justicia en México. No fue una reforma, no fue una resolución judicial, no fue un acto institucional. Fue algo más simple y, al mismo tiempo, más incómodo: escuchar directamente a quienes intentan acceder al sistema y no siempre lo logran.

    Ese punto de partida cambia la conversación. Durante años, la justicia se ha explicado desde arriba, desde normas, instituciones y discursos que buscan ordenar el sistema. Pero pocas veces se ha construido desde abajo, desde donde se vive una denuncia que no avanza, un despojo que no se corrige, un proceso que se detiene aun cuando existen elementos suficientes. Lo que se escuchó en Tulum no fueron excepciones. Fue la evidencia de un patrón.

    Se habló de fiscalías que no reciben denuncias, de ministerios públicos que funcionan como filtro, de personas que, aun teniendo la razón, no logran avanzar porque no saben cómo iniciar correctamente un proceso. En términos claros, muchas mexicanas y mexicanos no pierden su caso por falta de razón, sino por falta de orientación. La falla no está únicamente en la resolución. Está en el acceso. Y ahí es donde se pierde la justicia.

    Por eso Tulum importa. Porque representa algo más que un encuentro. Marca el inicio de una lógica distinta: llevar la conversación al territorio, no esperar a que el territorio llegue a las instituciones. Durante décadas, el acceso a la justicia ha estado condicionado por la geografía. Mientras más lejos del centro, más difícil resulta acceder a información, acompañamiento y, muchas veces, a la posibilidad real de incidir.

    Lo ocurrido el 18 de abril no puede leerse como un hecho aislado. Es el primer paso de una etapa. JUSTA, que puede consultarse en justamx.com, nació en el contexto de la reforma judicial y del proceso electoral de 2025 con un objetivo claro: informar y vincular. Hoy enfrenta un reto mayor. Crecer a nivel nacional no implicaría solo expandirse, sino asumir una responsabilidad más profunda: convertirse en un puente real entre la ciudadanía y quienes imparten justicia.

    Ese puente hoy no existe con claridad.

    Y donde no hay puente, hay abandono.

    El valor del ejercicio en Tulum también radica en quienes lo hicieron posible. La participación de Claudia Romo y Lorenzo Miranda no fue circunstancial. Fue determinante. No solo ayudaron a convocar, ayudaron a sostener el espacio, a darle sentido y legitimidad. Su respaldo deja una lección clara: las causas públicas no se construyen desde el discurso, se sostienen desde el territorio.

    Pero escuchar, por sí mismo, no transforma nada. Ese es el punto de quiebre. La ciudadanía no está pidiendo espacios de expresión, está pidiendo respuestas. Y eso implica algo más complejo: convertir lo escuchado en acción. Dar seguimiento a los casos, orientar con claridad, acompañar procesos y, cuando sea necesario, generar presión institucional.

    Ahí se juega todo.

    Por eso el siguiente paso no es opcional. Este esfuerzo necesita crecer. Y crecer implica estructura. Implica sumar a más personas, especialmente a jóvenes abogadas y abogados que entiendan que el derecho no se limita a los tribunales, sino que también se construye desde el acompañamiento. JUSTA no puede consolidarse como plataforma nacional si no desarrolla capacidad real para estar donde hoy el sistema no está llegando.

    No es solo una invitación. Es una causa.

    Lo ocurrido en Tulum no resolvió el problema de fondo. Pero sí dejó algo claro: la transformación de la justicia en México no va a comenzar en los tribunales, ni en las reformas, ni en los discursos.

    Va a comenzar cuando logre cerrar la distancia entre lo que promete y lo que las personas viven.

    Y ese proceso ya empezó.

    No desde arriba.

    Sino exactamente ahí, donde durante años nadie estuvo.

  • De que se puede, se puede… pero el fondo es otro

    De que se puede, se puede… pero el fondo es otro

    En la política contemporánea, la percepción pública es tan determinante como los hechos. En México, bajo el marco de la llamada Cuarta Transformación (4T), el discurso de austeridad republicana se ha convertido en uno de los pilares éticos del movimiento. Sin embargo, los casos recientes que han captado la atención mediática como los señalamientos en torno al entorno familiar de Marcelo Ebrard han reabierto un debate que trasciende nombres y partidos: la congruencia entre discurso y práctica.

    Medios internacionales como BBC News, The New York Times y Financial Times han documentado en distintos momentos cómo el escrutinio sobre las élites políticas mexicanas se ha intensificado en los últimos años, particularmente cuando se trata de estilos de vida, patrimonio y uso de recursos vinculados al poder. No es un fenómeno exclusivo de México, pero sí adquiere una dimensión especial cuando el eje narrativo del gobierno es precisamente la austeridad.

    El punto central no es si “se puede” o no. Porque, en efecto, hay políticos que provienen de familias con riqueza generacional, empresarios que incursionan en la vida pública, intelectuales que generan ingresos por conferencias, libros o consultorías. Todo eso es perfectamente posible dentro de la legalidad. El problema y aquí es donde la discusión se vuelve relevante es la expectativa que el propio proyecto político ha generado.

    Cuando un movimiento se presenta como una ruptura con los excesos del pasado, automáticamente eleva el estándar de conducta para quienes lo integran. No se trata únicamente de legalidad, sino de coherencia simbólica. En palabras que reflejan el análisis de centros de pensamiento como Brookings Institution, la legitimidad política moderna depende cada vez más de la percepción de integridad y consistencia entre narrativa y acción.

    Además, en un entorno global hiperconectado, donde la vigilancia mediática, empresarial e incluso geopolítica es constante, cada acción de figuras públicas y de sus círculos cercanos se amplifica. Hoy, cualquier señal de exceso, lujo o privilegio puede ser interpretada como contradicción directa al discurso oficial. Y en política, la contradicción cuesta.

    Por ello, más allá de juicios personales, el mensaje es claro: si el objetivo es sostener un proyecto basado en austeridad y cercanía con el pueblo, el ejemplo debe comenzar desde dentro. No porque no se pueda, sino porque el contexto exige mucho más cuidado.

    En otro tono, y demostrando que la política también puede y debe sostener la cordialidad, enviamos un saludo respetuoso a la familia Murillo, en especial a Gerardo Saade, esposa e hijos, así como nuestros mejores deseos para la pronta recuperación de Don Jesús Murillo Karam. La civilidad sigue siendo un valor indispensable en cualquier sistema democrático.

    Finalmente, cabe señalar el contexto internacional en el que se mueve México. La reciente recepción de la presidenta Claudia Sheinbaum en España fue ampliamente cubierta por medios europeos como El País, destacando el respaldo de comunidades mexicanas en el extranjero. A pesar de las críticas internas, el posicionamiento internacional del país continúa siendo un indicador relevante que contrasta, en ocasiones, con la narrativa doméstica.

    México avanza en medio de tensiones, debates y contrastes. Como siempre, la historia no la define una sola versión, sino la suma de realidades.

    Ánimo

  • MC sin identidad

    MC sin identidad

    Se ratifica cuando un grupo, partido o persona dice que no es de izquierda ni de derecha, que es eminentemente conservador.

    Sin duda Movimiento Ciudadano tiene crecientes problemas de identidad, sus líderes llegaron a hacerse viejos diciendo que sostenían una política joven, llegaron a argumentar que eran de centro izquierda y de pronto, le abren la puerta a la ultraderecha y no sólo eso, subsidian sus actividades con dinero del pueblo.

    Luego de una serie de descalabros antipopulares del gobernador emecista Pablo Lemus, quien desde que llegó al poder hubo dudas sobre su triunfo, consideró que sería una buena idea subsidiar a los herederos del padre Marcial Maciel, los admiradores de Trump, y los acólitos de VOX, en un evento en Tlaquepaque, aportando dinero para la realización de su evento anual.

    Con el patrocinio de los gobiernos emecistas de Jalisco, Guadalajara y Zapopan, además de instituciones integrantes de la iglesia católica, se anunció el “Congreso de Masculinidad más Grande de Latinoamérica”, en el Santuario de los Mártires, en Tlaquepaque.

    Entre los logotipos de los organizadores el gobierno del estado, colocó su escudo junto al rostro del actor de ultraderecha Eduardo Verástegui, quien tratara de crear su partido político en México y ni siquiera logró la mitad de los requisitos mínimos para obtener el registro condicionado.

    Los conferencistas impulsan la religión, a pesar de que el Estado debe ser laico, pero el subsidio para su realización, fue entregado sin consultar a nadie.

    Mientras en Nuevo León, Movimiento Ciudadano promueve la candidatura de Martha Herrera para la presidencia municipal de Monterrey, actual secretaria de Diversidad en el gobierno de Samuel García. Herrera se caracterizó por despedir a todos los hombres de la oficina de Relaciones Públicas de Cemex, que encabezaba, porque sólo quería estar rodeada de mujeres, aunque no cubrieran el perfil.

    Es decir, la diversidad, la pluralidad y las preferencias también se convierten en una contradicción interna en este partido para extraviar, a la vista de todos, su origen e ideología.

    El Congreso de Masculinidad mostró no sólo discriminación, sino machismo, y misoginia, según los discursos de los participantes quienes deberían ser objeto de estudio psiquiátrico.

    Los boletos para el Congreso en Tlaquepaque tuvieron un costo 7 mil 490, se vendieron todos.

    El video que promocionó el evento tiene contenidos como éste: “Las mujeres no fantasean con hombres domesticados. Fantasean con un hombre libre, fuerte y peligroso que aún así las elige a ellas. ¿Qué tipo de hombre quieres ser?”.

    El gobernador Pablo Lemus, se declaró abiertamente contra el cambio de género de los menores de edad, a pesar de que sus padres estuvieran de acuerdo.

    El Congreso de Masculinidades congregó la crema y nata de la ultraderecha, con la consabida exaltación supremacía del varón, incluso, se condicionaba la presencia de mujeres, pero eran aceptadas para que conociera y comprendieran mejor el corazón de los hombres.

    Militantes de Movimiento Ciudadano han sido sancionados por violencia política de género, y acoso sexual, incluso dentro de sus propias filas.

    Este partido no puede darse el lujo de tener diferencias internas de tal dimensión, la falta de cuadros, y la identidad extraviada puede desaparecerlos del mapa por falta de votos.

  • Ni una más. Un eco de dolor…

    Ni una más. Un eco de dolor…

    Una historia que se repite al infinito. Eso sentimos como si el tiempo en un eterno retorno (Nietzsche) nos condenara a escuchar la misma historia.

    Una réplica constante que se apodera del cuerpo femenino, lo cosifica, y lo desvaloriza de su dignidad humana. Y las Autoridades de las Agencias del Ministerio Público a pesar de los discursos de nuestros políticos/cas siguen prácticamente igual. ¡Los cambios se quedan en el papel!

    Tratar cada desaparición con el respeto y la rapidez: sigue sin hacerse. A nadie de los que están para procurar la justicia parece realmente importarles.

    Las carpetas de investigación son un remedo de análisis profesional. La obligación de atender con perspectiva de género es letra muerta, igual que las mujeres que sufren la violencia de género.

    ¿Por qué las matan? Porque pueden, porque a ninguna autoridad parece realmente importarle. Porque los feminicidas, los tratantes, los que se apropian de una mujer. Están en todas partes, porque están dentro de las mismas autoridades que debieran proteger a los ciudadanos/nas. Porque forman parte de un sistema patriarcal donde la mujer es un satélite que gira en torno a otros. Hoy es un nombre de mujer, mañana otro, pasado mañana otro y otro. 

    Ayer fue Chihuahua, Ciudad Juárez. Las maquiladoras. Todo parece que es propicio. Un trabajo: una oferta laboral. Pasado mañana el novio, el esposo, el ex, el jefe, enojado, furioso porque jamás podrá apoderarse de la individualidad de una mujer.

    Todavía en este siglo existen quiénes nos siguen considerando una propiedad; una mula de trabajo. Y nos despojan de nuestra humanidad. También puede ser un tratante que nos ve como una posesión, como un negocio. El eco de dolor se repite en cada confín del planeta. ¡Ni una más! 

    Como una herida que desgarra a cada familia que lo vive. Sucede en todo el mundo: sí. Pero me atrevo a decir que es un catalizador: la pobreza, la vulnerabilidad educativa, la corrupción.

    Necesitamos no sólo leyes, sino impartición de justicia que las haga valer. No caer en ese juego verbal profundamente superficial. Que dice también antes desaparecían. Y que cae en un círculo de injusticia que invisibiliza a las madres buscadoras, y que las señala y revictimiza ahora como mujeres que quieren lucrar con su dolor y acusar a un gobierno. Y esta forma de ver el asunto, claro que se queda en la periferia y no ahonda, ¡no ayuda! Por favor. No se trata de atacar o defender a un gobierno X.

    Se trata de abrir la mente, si no se puede el corazón. Y hacer que se cumpla la ley. ¿Cómo? Para empezar atender rápido, en serio. 

    Sin desestimar una sola desaparición. Y capacitar al personal (profesionalizarlo) que atienda los reportes. Tener drones que peinen las zonas. Es un gran trabajo – claro – pero qué harías tú si piensas en que mañana puede ser alguien de tu familia. Hasta cuándo el dolor de los demás realmente podremos sentirlo como propio…